martes, septiembre 05, 2006

Inconstitucionalidad del precio único

El precio único en México es letra muerta. No importa ya el optimismo de la Caniem o del congreso, no importa el cabildeo ni los argumentos, la Comisión de competencia económica le dio la puntilla sin posibilidad de que nunca, excepto cambiando la constitución, sea factible el precio único.
El asunto es harto simple, pero de alcances enormes. La comisión de competencia vela, según su ley expedida por el congreso, el libre mercado de este país, es decir, que no existan monopolios de ninguna especie e impere la libre competencia. Como el precio único penaliza el descuento, inhibe la libre competencia y, por ello mismo, genera monopolios, muchos y diversos, pero monopolio al fin.
Como hay muchos libreros y distribuidores bastante infelices con la posibilidad misma del precio único, aun y cuando la promulgaran, la Comisión abrió el camino libre a los amparos por inconstitucionalidad. La suprema corte los otorgará con toda facilidad y volverá inviable el precio único. Con un amparo ganado, adiós ley de libro en ese rubro.
Práctico, creo que debemos dirigir las baterías a otros menesteres. La comisión mostró el camino para aniquilar la ley y, pese a la buena disposición de todos, ese artículo nace muerto.
Me sorprende mucho ver que las cámaras lo pensaron como un mero trámite y la Caniem consideró que no entendían el asunto. Todo lo contrario, lo entienden bien. La eliminación de la libre competencia beneficia al consumidor en el mediano y largo plazo, pero puede crear distorsiones.
Todos ven a la ley como proteccionista de mala manera, como un beneficio para los editores. Pocos ven beneficios para las librerías. Nadie, al final de cuentas, para los lectores.
Nunca he podido explicarme, en México, porque la mayor cadena, Sanborns, no da descuentos y, sin embargo, domina el mercado de novedades. Gandhi estuvo de acuerdo con el precio único, pero Sótano está francamente en desacuerdo.
Debemos comenzar a realizar estudios serios de qué se vende y cómo en México para poder crear alternativas. ¿No sería bienvenido un plan de apoyos para creación de librerías por medio de la Caniem, Educal y el FCE? Podría crear la diferencia en el país. Hacen falta librerías, todos estamos de acuerdo. Entre todos debiéramos buscar alternativas y no esperar, ahora, la aprobación de la ley, que comienza a parecerse peligrosamente a la anterior, aprobada al final con el riesgo de nunca ponerla en práctica.
Lo aterrados, como empresarios, es que casi ninguna librería ni editorial creó planes alternos, en caso de que se aprobara y en caso de que se rechazara. Vivimos en la inercia y, hasta donde parece, en la inercia seguiremos...
Los lamentos y las sorpresas salen sobrando.

Aplauden veto a ley del precio único del libro

Curiosas, extrañas, extremas posturas. Bien dice René, consumidores, no lectores, pero en esa tensión radica todo el problema. Bien económico y bien cultural. Muchos más de quienes imaginamos no están de acuerdo, muchos menos de quienes debieran, la defienden. Si no hay acuerdo, es suicida. Transcribo el artículo:

Heriberto Cortés Vélez/Cambio de Michoacán

Martes 5 de Septiembre de 2006

«Por única vez Fox le atinó, aunque fue por ignorante y por estar en contra de la ley», expresó el escritor moreliano José Ramón Méndez Estrada, respecto al veto que dio el presidente de la República a la iniciativa de ley del precio único del libro.
En esto coincidieron algunos encargados de las librerías morelianas, aunque no todos, ya que para Omar Jasso Esparza, responsable de la librería de Conaculta-Morelia, «la propuesta de ley era muy buena, con un precio único todos tendríamos ventas, a nosotros no nos conviene cuando abaratan los precios».
Además señaló que en su librería no realizan descuentos, sino que tienen un precio fijo oficial, por lo que dijo «abaratar precios no nos conviene».
El director general de las librerías Hidalgo, Gerardo Díaz Figueroa, apuntó que «la ley del precio único busca que resulte beneficiado el consumidor, yo tengo quince años en este negocio, antes a muchos libros se les hacía un sobreprecio, por el transporte, pero ahora ya no es necesario, nosotros tenemos los mismos precios que las librerías del Distrito Federal, en zonas de Yucatán o Tijuana sí hay un incremento del 20 o 25 por ciento».
Gerardo Díaz explicó que cada editor le pone precio a sus libros incluyendo el salario del autor, el costo de la publicidad, el transporte y la producción.
Sin embargo, reconoció que «estamos en un país en el que el poder adquisitivo es muy bajo, y el gusto por la lectura no es muy alto, para nosotros ha sido mejor que no se aprobara esta ley.
«La realidad es que, en el caso de las librerías, vivimos de las personas que tienen que comprar el libro por obligación, porque es una lectura obligada, porque realmente lo tienen que comprar y no les queda de otra, nosotros ofertamos descuentos, o damos tarjetas de descuentos con los que la gente ya sabe que siempre tendrán el quince por ciento menos, a los lectores eso les conviene», señaló Gerardo Díaz.
Rafael Romero Martínez, dueño de las librerías Luz más Luz, que comercian libros usados, señaló: «No estamos preparados para el precio único del libro, yo que vendo libros usados y saldos, cómo podría manejar eso, tendrían que hacer un apartado especial para mí, hay un gran mercado de libros de segunda, los saldos que maneja Ghandi, por ejemplo».
«Quienes intentan hacer estas leyes están soñando, son inaplicables, si no vigilan que se cumpla el precio de los alimentos básicos, tendrían que crear una instancia que se encargara de vigilar esto, pero la realidad es otra, ya no podríamos hacer descuentos, es como querer aplicar el comunismo en México, suena muy bien, pero la realidad es que aquí todos queremos ganar lana», agregó Rafael Romero.
El escritor José Ramón Méndez, autor de libros como Tzitzilini y otras lecciones del lado moridor o el Segundo curso de tesoros y aparecidos, que actualmente escribe como becario del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico, dijo respecto al veto del presidente de la República que «por única vez, Fox le atinó, aunque fue por ignorante y no porque sepa lo que hizo, por estar en contra de la ley.
«Fox le atinó por ignorancia, pero con esto beneficia a los lectores, porque muchas librerías dan descuentos, además de que los libros tienen precios muy altos».
En contraste, el también escritor moreliano Humberto Luis Valdivia Calvillo, expresó: «Estoy muy enojado, él (Vicente Fox) como tiene tanto dinero no le importa, los libros son una fuente de la inteligencia, son el vínculo más preciso que hay entre la ignorancia y la inteligencia, se le está poniendo un precio alto a la inteligencia.
«En los países socialistas los libros son muy baratos, ediciones económicas, pero en los países ricos hacen ediciones de lujo, la idea sería que todo el mundo debería poder comprarlos, al gobierno sólo le interesa satisfacer sus ambiciones».

lunes, septiembre 04, 2006

¡No te sabes estar quieto!

Como bien decía la progenitora mía, no me sé estar quieto. Muchas otras cosas decía de mí, pero no están para saberlo. Inicio una nueva bitácora sobre transparencia y acceso a la información, La obscura transparencia. Como siempre termino por preguntar algo que no me quieren responder, me dedico, ya en parte, al pastoreo de mis solicitudes y mis recursos de revisión y, desde luego, a leer toda la información que me dan. ¡Cómo escriben cosas inútiles las burocracias! Porque seamos claros, todo lo escriben, el problema es investigar dónde lo archivan. Hay que buscar, sobre Octavio Paz, en la O de Octavio, en la P de Paz y, de pasada, en la E de esposo de Marie José y en la N de Nobel. Luego así son de elementales...

Un ejemplo simple. En su biografía Ricardo Garibay confiesa haber recibido una beca mensual de parte de presidencia, del todo discresional e ilegal, desde luego, aunque muy merecida, también, como muchas cosas en este país. ¿Dónde buscar esa partida presupuestal, de dónde salió ese dinero? Uno de los muchos apuntes.

Sin ironía alguna dijo sin ironía alguna

¿Cómo llegamos, o cuándo, al punto de aclarar demasiadas veces que alguien dijo algo sin ironía alguna?

Y el premio antes llamado Juan Rulfo™ es para...

Vivimos instalados en un vodevil, casi una farsa. El H. abogado de la familia Juan Rulfo™ amenaza, con todo respeto, imagino, al posible ganador: "tendría que rechazarlo o aceptarlo poniendo como condición que se retire el nombre de Juan Rulfo o atenerse a las consecuencias legales".

Sergio Pitol, ganador del premio anterior, partícipe en el jurado del actual, por pura casualidad amigo del hoy ganador Carlos Monsiváis.

¿Gritarán voto por voto los familiares de Juan Rulfo™? ¿Harán plantón en los pasillos de la feria del libro de Guadalajara?

De unos y otros, puras torpezas. Vivimos en un vodevil, bastante malo por cierto.

Bienvenida la nueva cleptocracia...

domingo, septiembre 03, 2006

Ratifica CFC su oposición al precio único en libros

La Comisión Federal de Competencia (CFC) reiteró la opinión enviada al Senado de la República el 6 de octubre de 2005, en la que manifiesta su oposición a un régimen de precio único para los libros, debido a que este esquema impide la libre competencia en ese mercado, en detrimento del consumidor.
La experiencia internacional demuestra que la imposición de un precio único obliga a los consumidores a pagar costos más elevados por libros, hasta 30 por ciento. Por ello, resulta contraproducente incluir esta medida en una ley orientada a fomentar la lectura.
La CFC tiene la obligación legal de proteger el proceso de competencia, para garantizar que los consumidores tengan acceso a los bienes y servicios que demandan en las mejores condiciones de precio, calidad y disponibilidad.
Por esta razón, la Comisión emite opiniones sobre iniciativas de ley que puedan afectar las condiciones de competencia en mercados.
Así lo hizo, por ejemplo, en el caso de las recientes reformas a la Ley Federal de Radio y Televisión, donde advirtió que éstas no impedirían la concentración excesiva en este mercado.
La decisión sobre el precio único del libro debe darse sobre la base de la evidencia empírica y con el objetivo de beneficiar a los consumidores, más allá de proteger el interés de cualquier industria.
Sólo con este enfoque se logrará el objetivo de fomentar la lectura en México.
El presidente de la CFC, Eduardo Pérez Motta, concluyó que “el esquema del precio único impediría a todos los participantes en el mercado de los libros ofrecer a los consumidores precios más bajos, aunque estuvieran en condiciones de hacerlo por operar de manera eficiente, debido a que esta práctica quedaría fuera de la ley”.

La espía a la que le mataban los gatos

Los documentos fueron solicitados por Alfredo Herrera Patiño, editor del sello independiente Verdehalago, quien, al no recibir respuesta positiva de las autoridades, solicitó la intervención del IFAI. Los papeles fueron, finalmente, liberados, y el escándalo comenzó: Garro, la escritora de los vestidos Dior, las perlas y el cabello platinado, la ex esposa de Octavio Paz y ex amante –o al menos amorosa corresponsal– de Adolfo Bioy Casares, había delatado ante el gobierno a buena parte de la clase intelectual de los años sesenta y llegado incluso a codearse con Lee Harvey Oswald, luego supuesto asesino de John F. Kennedy, quien hizo un viaje a México poco antes de dizque cometer el magnicidio.

No parece haber segundas intenciones aviesas en los trámites realizados por Herrera, cuyo propósito expreso es que su petición siente jurisprudencia y permita que se abran los archivos de la “Guerra sucia” que libró el gobierno mexicano contra organizaciones de extrema izquierda en los años sesenta y setenta. “El fantasma de Elena Garro ronda todavía e impidió, nos impidió a todos, ver esa parte sustantiva de entrada”, afirma el editor en su blog.

Su declaración no ha impedido, desde luego, que algunos opinen –viene mucho esta temporada– que en el fondo del asunto yace, viscoso y palpitante, un complot...


Antonio Ortuño en Letras libres.

Los documentos no han sido liberados. El IFAI ordenó al AGN realizar una versión pública de acuerdo a lineamientos señalados por el propio IFAI, versión ya en poder del comisionado ponente del recurso de revisión quien, según dicho de la titular de la unidad de enlace del AGN, con quien hablé el miércoles, no les ha dado cita para su cotejo. Es decir, excepto el AGN y el IFAI nadie, claro sin contar al propio CISEN, ha visto los tales documentos. Como casi todas las polémicas e intercambio de ideas en México, todos hablamos sobre algo que no hemos leído. ¡Es tan fácil estar bien informado en este país!

Una precisión, tengo intenciones aviesas, me interesa el acceso a la información... En cuanto a segundas intenciones...

Desde luego el comentario de Ortuño es el mejor que he leído. Pero, como todos, peca de esa metahermenéutica nacional, las segundas intenciones. ¿Por qué nos preocupan las segundas intenciones? Por una razón simple, que he llevado a la práctica en la editorial en cuanto empresa, la mejor forma de sorprender a alguien, en este país, es decirle la verdad. Creo que anida ahí la poca difusión del IFAI y de la propia ley, su poco uso. Es un arma ciudadana tan poderosa que no lo creemos.

Lo curioso es que, pese a mi declaración expresa, nadie repara en Octavio Paz. Solicité los expedientes de Octavio Paz y de Elena Garro, y solicité ambos para comparación, dada su obvia cercanía y sus comportamientos, digamos, contrastantes. Además de mi recurso, hubo ya otro con relación a un desaparecido, con los mismos resultados.

sábado, septiembre 02, 2006

El veto a la ley del libro

José María Espinasa, presidente de la Alianza de Editoriales Mexicanas Independientes y cabeza de Ediciones sin nombre publicó el siguiente texto en La Jornada:


El gobierno del presidente Vicente Fox se despide vetando -se dice observándola, pero en la práctica es un veto- la Ley para el Fomento a la Lectura y el Libro, ante la campaña de la Comisión Federal de Competencia y la Secretaría de Hacienda, escandalizadas por el terrorista ataque al sagrado dogma del neoliberalismo que -dicen- representa el precio único. No sólo desautoriza a las autoridades del sector educativo y cultural -la SEP y el CNCA apoyaron dicha ley-, no sólo ignora la decisión de las cámaras -en el Senado por unanimidad, en la de Diputados por amplia mayoría- y el acuerdo de los organismos gremiales y profesionales de la cadena productiva del libro, sino que deja al desnudo lo que antes disimulaba, su desprecio por el lector y por la lectura como elemento vital del desarrollo cultural.
De nada sirvió la argumentación conceptual, los ejemplos, la disección del funcionamiento económico y social del mercado del libro, las voces autorizadas y en buena cantidad que hablaron en favor, nada, prevaleció el dogma. Se le quiso objetar como anticonstitucional y no hallaron por dónde, y terminaron vetándola porque contradecía las bondades del capitalismo salvaje. No importó que se les demostrara que incluso bajo esa óptica el precio fijo resultaba benéfico. Y, desde luego, no tomaron en cuenta nunca el valor del libro como bien social.
Sería conmovedor, si no fuera patético, que todo se instrumentara como película de Hitchcock en su peor época, con la creación de un suspenso pueril que deja para último minuto el anuncio de lo que ya sabían desde muchos días antes. La tecnocracia resuelve así las cosas, de último minuto y de la peor manera. Presidencia tuvo la ley aprobada por las cámaras durmiendo en su escritorio tres meses y sólo cuando se vencía el plazo de su promulgación decidió hacer el veto. ¿Qué cara tendrá Reyes Tamez en este momento, cuando realizó una brillante defensa de esta iniciativa? La cara de todos los que hicimos algo por esa ley es de desconsuelo, pero Fox no es nuestro patrón y fue nuestro enemigo -en este caso no nuestro adversario- a lo largo de todo su sexenio. Nosotros seguiremos haciendo libros y él espero que cumpla su promesa de retirarse al rancho.
Los diputados y senadores de la nueva legislatura tendrán de nuevo como asunto pendiente algo de lo poco que sus antecesores ya habían resuelto. Habrá que insistir, más allá de la decepción, en la pertinencia de la ley y en especial del precio único. Se tendrá que volver a explicar a las cámaras el asunto, convencer a nuevos funcionarios y esperar que algún día -y que no sea demasiado tarde para la industria y la cultura- entre en funcionamiento. Los enemigos declarados de la ley celebrarán el asunto, los que -por cobardía más que por falta de convencimiento- no la defendieron tendrán que asumir su falta de compromiso y la responsabilidad en el desastre.
Mientras tanto, se tendrá que redoblar la apuesta por un lector activo, por el que lee por placer, en bibliotecas, en libros prestados, en aquel que hace el esfuerzo de apartar algo del gasto y compra un libro para sus hijos, aquel que se siente orgulloso de tener aunque sea una mínima biblioteca familiar, aquel al que se le despertará la vocación lectora más por necesidad que por azar, por aquel que sabe que la página es un territorio de libertad que no pueden robarse. En fin, después de tantas afrentas contra la democracia y la cultura ya no debería sorprendernos una más. Y sin embargo nos sorprende.

LOM polemizó con la Cámara Chilena del Libro por exclusión de evento

La casa editorial atribuyó a un acto de censura su marginación de Feria del Libro de Ñuñoa, situación que fue desmentida por el organismo que encabeza Eduardo Castillo.

A dos días del fin de la Feria del Libro de Ñuñoa estalló una polémica pública entre LOM Ediciones y la Cámara Chilena del Libro, debido a la marginación de la casa editorial del evento.
Según la versión de LOM, el organismo que encabeza Eduardo Castillo tomó esta determinación por declaraciones del director de la editorial, Paulo Slachevsky, sobre los reales efectos de la piratería en la industria.
LOM teme que la medida se repita a futuro, en cuyo caso -aseguró- no dudará en acudir a la Fiscalía Nacional Económica.
Frente a esta versión, la Cámara Chilena del Libro sostuvo que la marginación de la editorial -en cuyo catalogo figuran autores como los Premios Nacionales 2006 José Miguel Varas (Literatura) y Gabriel Salazar (Historia)- se debió "a una reingeniería total que se hizo con la Feria del Libro de Ñuñoa después de siete años".
Como hubo "un menor cupo de stands que otros años", explicó el organismo, "se privilegió la participación de empresas socias de la Cámara".
A través de un comunicado, la Cámara del Libro aseguró que "no ha tenido ni tendrá jamás una disposición negativa ni de censura en contra de ninguna empresa del libro y por ello sistemáticamente ha acogido en sus eventos a creadores, intelectuales y productores sin distingo alguno".
La misma nota recalca que en el caso concreto de LOM, la firma ha participado sin problema alguno en muchas actividades y ferias de la Cámara, al punto que ya tienen contratados tres locales para participar normalmente, como en años anteriores, en la Feria Internacional del Libro de Santiago, que se realizará en octubre próximo.
"Lamentamos que en el contexto señalado y que está avalado por una conducta pública intachable e indesmentible de la Cámara, más allá de sus autoridades en el tiempo, y que es conocida por todos, se confundan planos absolutamente distintos que lleven a aventurar juicios totalmente alejados de la realidad", indicó.
La declaración agrega: "Que nadie se confunda y dude que la Cámara, como ha actuado en sus 56 años de vida, será la primera en levantar banderas contra cualquier asomo de censura venga de donde venga".


Un acto que atenta contra la libertad de expresión


Desde LOM, Paulo Slachevsky reiteró sus polémicos dichos e indicó que se trata "el tema de la piratería como si fuera el único y gran tema del libro".
"Se limita el gran tema de la lectura y el libro a uno de sus aspectos, que es un aspecto importante, que hay que enfrentar, pero para nada el aspecto central", aseveró.
Para el ejecutivo, "la piratería es un problema, pero que afecta a los best sellers, a los 30, 40 títulos más vendidos, y es un problema grave pero tampoco puede terminar siendo el principal tema del ámbito de la propiedad intelectual y el derecho de autor", sostuvo.
Slachevsky también recalcó que la ausencia de LOM en la Feria del Libro de Ñuñoa se trata de un acto que atenta contra la libertad de expresión.
En tanto, José Miguel Varas, quien sí figuró entre los expositores de la citada muestra, que finaliza este domingo, expresó sus reparos a la presunta actitud de los directivos de la Cámara Chilena del Libro.
"A las librerías, como se sabe, no entra mucha gente. Las ferias tienen la ventaja de que llevan el libro hacia la gente", dijo el autor.
"Entonces, que por diferencias de opinión respecto de cuestiones que son el fondo de interés público y que debieran debatirse, personalmente me parece absurdo que se aplique una sanción para resolver una discrepancia", sentenció. (Cooperativa.cl)

Adiós al precio único

El presidente Fox, el día límite para hacer observaciones de acuerdo a los días legislativos, días en los cuales el congreso está en periodo de sesiones, hizo la obervación, más o menos anunciada por la Comisión de Competencia Económica, de que el precio único en los libros significa, según su docta economía, un monopolio. Todos los demás artículos de la ley le gustaron que da pavor, según se desprende de la observación, pero ya en el estribo, prefiere no promulgarla y la regresa a la discusión legislativa, con nueva cámara más preocupada por sobrevivirse a sí misma y tener presidente electo y de posesión tomado que otra cosa.

En fin, demos vuelta a la página con buenos editores y comencemos de nuevo. Con todo y que el secretario de educación pública apoyó la ley, de facto no hizo efectiva la anterior. Seguimos, pues, con una ley que no se aplica y una nueva a la cual le comenzarán a dar su hojalateada y restirada. Quedará presentable, pero harto menos atractiva. Deja Fox la bibliotecota y las bibliotecas escolares y de aula. No es poco. Tampoco mucho...

En cuanto a la Ley de Fomento a la Lectura y el Libro, el presidente sólo expresa reservas respecto del esquema del precio único de los libros, por considerar que al suprimirse la libre competencia y los incentivos a la reducción de costos de distribución, los consumidores podrían verse impedidos de tener acceso a menores precios. [Nota completa]

viernes, septiembre 01, 2006

Premiado espurio

Dice uno de los herederos de Rulfo, sin ironía alguna, que el próximo premiado del Rulfo será un premiado espurio:

La persona que acepte el reconocimiento que se entrega cada año en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, y que hasta el año pasado llevó el nombre de Juan Rulfo, "sería un premiado espurio, estará aceptando un premio con un nombre ilegal. Un premio que no existe", advirtió Juan Francisco Rulfo, hijo del escritor jalisciense.

¿Cómo se puede aceptar un premio que no existe y, además, indignarse por la entrega de ese premio que no existe?

Los enredos del quesillo de Oaxaca se vuelven la norma de pensamiento. Habrá que otorgar el premio El queso del mes pese a lo competido.

Mejor, habrá que otorgar el premio que no existe a la inteligencia inexistente. Llámemosle el premio que no se llama Juan Rulfo. Mejor, el premio este premio no se llama Juan Rulfo... y quien lo reciba deberá entregar al honorable jurado, en este caso su servidor, la cantidad que el jurado decida...

¿Se imaginan pidiéndole a los ayuntamientos retiren el nombre de Juan Rulfo a las calles así nombradas? ¿Calles inexistentes...? Desde hoy mi refrigerador, que sufrió un infarto la semana pasada y está comatoso, pero en franca recuperación, según el técnico altamente especializado que contraté, en este caso mismo su mismo servidor, llevará el nombre de Juan Rulfo. Guarda las cocas en el Rulfo, le diré a mi conciencia... Voy a que Juan Rulfo me dé una cerveza... Algo huele mal en Juan Rulfo... Lo impensable, se calentó Juan Rulfo... Cómo salió malo este pinche Juan Rulfo, de GE tenía que ser...

Larga vida a Juan Rulfo...

Cóbraselos caro

Rectifico, no lo cobrarán caro, ya lo cobraron. Basta ver el mínimo y pésimo nivel educativo para saber, de cierto, que ha salido muy caro. De la primeria los niños salen sin saber las operaciones elementales, sin tener clara la relación entre suma y multiplicación y resta y división, sin saber utilizar un mapa de su ciudad, sin saber consultar un diccionario y sin haber tenido nunca noción alguna de un directorio telefónico. Internet, para algunos, ha significado una educación alterna y benéfica, como siempre, para quien más tienen.

Por eso queman libros, porque no falta demasiado para la quema de computadoras...

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