jueves, diciembre 31, 2009

Para los libros antiguos...

Recuerdo la frase: para los libros antiguos, imprimir y editar son sinónimos. Ahora, parecen antónimos.

miércoles, diciembre 30, 2009

Nada, sin reglamento

Termina 2009 y no hay reglamento para la ley del libro. La anterior ley nunca tuvo reglamento. La presente no lo tiene. El 20 de abril, del 2008, se votó la tal ley. El 23 de julio, también del 2008, la firmó el presidente. Para abril o para mayo, del 2009, se prometió el mentado reglamento. Acabó 2009, no hay reglamento, seguimos, para cuestiones prácticas, sin ley del libro, lo cual significa: seguimos sin precio único.

martes, diciembre 29, 2009

Si te tardas más de dos semanas en leer una novela

If you read a novel in more than two weeks you don't read the novel really.

Philip Roth


¿Cuántos lectores de novelas existirán en el futuro? Maybe more people than now read Latin poetry, but somewhere in that range.

Quizá...

...como toda negligencia

Claro está que la mala poesía es extenuante para la cultura, es nociva, como toda negligencia.

Osip Mandelstam

domingo, diciembre 27, 2009

El mundo está deshabitado

Diecisiete ejemplares vendidos, once de ellos a precios de mayorista, a bibliotecas municipales de ultramar. En camino de ser alguien. (Pausa.) [...]
Jamás conocí silencio semejante. Como si la tierra estuviese deshabitada.

Samuel Becket, La última cinta de Krapp.

[traducción completa en Ñusléter]

Prueba de humanidad

La prueba de Türing (test, le dicen muchos) sirve de cedazo: separa los animales [humanos] de las máquinas. Como por la red hay más bichos [programas] que animales, ensaya distinguirlos para eliminar la comunicación indeseable [spam]. Captcha le llaman a esa particular versión de la prueba. Google la hace cuando alguien le pide ver varios libros a la vez. ¿No podrían poner a leer sus libros digitalizados para ver lo que no logras descifrar? A veces leer sus libros es imposible.




Algunos páginas son lugares solitarios. Nadie parece haber posado sus ojos en ellas.

Años después, no muchos, pero algunos años después, regresé a la bilbioteca de la universidad donde estudié [no lleva nacional de apellido, por cierto] y quien pulsa estas teclas es el último lector en pedir en préstamo las obras del grande Pierce. La certeza, con todo, de que existen los gordos tomos de Pierce en ese lugar es importante, muy importante.

Google quiere vender publicidad y lo hace de modo nuevo, interesante, propicio en ocasiones. Pero su misión es hacer dinero por medio de la venta de publicidad. Esa página es un pequeño error que no le importa encontrar. La calidad de la digitalización no es su prioridad.

¿Por qué no digitalizan en serio las bibliotecas sus propios fondos? Nunca, antes, nadie se había preocupado por la duplicidad. Ninguna biblioteca deja de comprar un libro porque otra biblioteca lo tenga.

Y, al parecer, la misión de una biblioteca pública es poner a disposición de la mayor cantidad de lectores los libros que alberga. Nada más, y nada menos.

Animales quienes leeremos los libros, no bichos. Si no es para que leamos los libros, ¿para qué digitalizan? ¿Sólo para vender...?

viernes, diciembre 25, 2009

Bostoniano

En 662,500 dólares americanos se vendió la primera edición [1827] del primer libro de Edgar Allan Poe. ¿Cuántos habrá vendido de esa primera edición? La firmó como A Bostonian





La imagen es de Christies, y de la subasta tuve noticia por Re:print.

jueves, diciembre 17, 2009

¿Cuál es la diferencia entre editorial y sello editorial?

Me preguntan cuál es la diferencia. Editorial es la empresa, el sello editorial es la marca. Valga, en las pequeñas la empresa y el sello editorial es una y la misma cosa. En las grandes o muy grandes, la empresa es una (Planeta, por ejemplo) y los sellos son muchos. Random House, en lengua española, tiene unos muchos sellos, pero lo curioso es que Random House es, de hecho, un sello editorial de Berstelmann. Luego, todos los sellos bajo los cuales publica en español Random House son sellos de Berstelmann.

Retrato exacto de la hechura actual de libros: tienen marca, los sellos. Y tienen marca, los nombres. Razón por la cual importa el nombre que aparece como autor, no tanto lo que escriba. Pensemos en Loaeza o, en otros lares, en Palin.

jueves, diciembre 10, 2009

Voy a volver teclas mi teclado

Ya lo hice una vez y nadie me detendrá: convertiré mi teclado desobediente en puras teclas discursivas. Dame una e, le digo, y queda en silencio. Escribo 456 y nada pone. Hemos llegado al final, o cambio de manera de pensar o deja de ser mi teclado... No soy Perec para silenciar la e, lo siento pálido amigo...

Una imagen vale más que mil palabras

pero, ¿para que quieres una imagen si tienes mil palabras?

No puedes, dice Craig Ward, obligar a leer a la gente, pero puedes hacer que lo deseen...

La interpretación de los sueños ¿editoriales?


De los 600 ejemplares de la primera edición de La interpretación de los sueños se vendieron, cuenta la leyenda, unos 300. El editor tardó nueve años en olvidar ese hecho para volver a editarlo. Ahora lo ponen a la venta en el glorioso precio de 24,500 dólares americanos, unos 318,500 pesos mexicanos. Freud obtuvo por concepto de regalías cualquier cosa.

Extraigo dos sencillas moralejas. Primera, nadie recuerda al editor del libro de Freud, porque lo importante era, y es, el libro de Freud. Los editores no somos los importantes, no lo hemos sido y no lo seremos. Cualquier predicción sobre el futuro del libro debe tenerlo presente. Sin ese editor, Freud seguiría siendo Freud. Claro, sin ese editor, pero con algún otro. La mediación es importante cuando se realiza, razón por la cual los editores han desempeñado un papel importane en la cultura y lo seguirán desempeñando. Segunda, los grandes libros algunas veces tardar mucho en permear su pensamiento. Ha pasado y de seguro volverá a pasar. No es del todo imposible que la obra fundamental para hacérnosla con el siglo 21 haya sido puesta en la red por alguien hace apenas unos años y nadie, o casi nadie, se haya enterado todavía. La posibilidad es real. Ahora, puede ser tan malo el siglo que no pase nada, nadie puede asaegurlo...

La imagen es de AbeBooks

miércoles, diciembre 09, 2009

Bitácoras y peluches

¿Recuerdan los frascos azules de crema Nivea? De niño acaricié la idea de poner ambas dos en los flancos ambos también de la bicicleta mía. Recuerdo, todavía con sorpresa, un taxi en el cual había una de las susodichas con un foco dentro que, sincónico, prendía cuando el diestro chofer pisaba el freno. Era un niño, sabrán disculparme. Hay bitácoras cuyos autores sienten que poner todo, en verdad, todo colgado en ellas, es no sólo un gusto inenarrable, sino un gozo inmmerecido para quienes intentamos leerlo. Y muchas veces la máquina inicia con una música que no me interesa, con cientos de fotos que se tardan, con gadgets complejos y numerosos. Es queja, desde luego. En mi descargo tan sólo señalo: en el mío blog no hay frasco alguno de la nieve mentada.

domingo, diciembre 06, 2009

La red profunda o cómo ir más allá de Google

Apareció hace no tanto el libro Going Beyond Google. The invisible web in learning and teaching , hecho del cual me he enterado por la reseña de Elena Maceviciute. La red profunda, la web profunda, la red invisible, la web invisible, todos son términos para referir a un hecho cierto y que no repetimos lo suficiente. La cantidad de datos sistematizados por Google y otros servicios parecidos es una parte mínima de todos los datos que están en internet. Me topo con frecuencia con la convicción de muchos de que en Internet no hay casi nada interesante, lo cual es sorprendente, pues para mí es una mina de oro inmensa donde, casi siempre, encuentro algo interesante. Antes respondía, será que no buscas nada interesante. Ahora sonrío y pregunto: ¿qué te gustaría encontrar? El primer capítulo puede leerse en la página del editor, ejemplo de la internet no tan profunda, pues el tal capítulo no se encuentra en los primeros diez resultados de Google.

¿El informe omniprom?

Me entero por nota de La Jornada del Informe Omniprom 2009 sobre el libro en México. El informe está un tanto cuanto escondido en la página de Omnicrom, pero puede encontrarse. Sistematiza información de varias fuentes, pero sobre todo de la Cámara Nacional de la Industria Editorial, mal inicio. La Cámara sólo contabiliza a quienes son socios de la cámara, lo cual deja fuera a muchísimos pequeños y no tanto. Además, en el Informe Omnicrom, cuenta como privada al Fondo de Cultura Económica, que es pública, cuenta como pública a la Conaliteg, lo cual es del todo correcto, pero no cuenta ni como públioca ni como privada a la UNAM, o a la COmisión Nacional de Derechos Humanos que publican harto y mucho.

Reconozcamos que saben hacer promoción, pues el tal informe no es sino un comercial enorme de lo que ellos ofrecen y su librería en línea no tiene desperdicio, ahora, quizá mejore después, es la imagen de cómo en el futuro, que nos prometen a todos alcanzar, se verá hermosa y cachetona.

Y, a vuela pájaro, el mensaje que me deja es claro: n‘ombre, en México leen tan poco y les gustan tanto los monitos que el libro electrónico será una ma-ra-vi-lla para las editoriales españolas.

La industria de la piratería es robusta en México, tanto, que si existiera demanda, venderían copias ilegales de Wikipedia. [Como anécdota, ahora veo algunos puestos de películas piratas especializadas en “cine de arte”, de existir demanda, ya habría puestos de ebooks y libros para Kindle]

Me quedo con parte de su diagnóstico de la distribución, necesitamos distribuidores robustos que puedan surtir en tiempo y forma cualquier libro publicado en México. No existe y, por lo que veo, ellos tampoco serán la solución, aunque fuera maravilla equivocarme...

sábado, diciembre 05, 2009

Razones varias para no contar las páginas

Ensayé alguna vez contar las páginas de los libros, es decir, utilizar las páginas como medida de análisis para la producción y venta de los libros. No logré nada por la sencilla razón de que no vendemos páginas, vendemos libros. De cierto, la producción de los libros sí puedo analizarla por página, pero en el momento que encuaderno se da el paso fundamental, la metamorfosis. Un hato de hojas no es un libro, es un hato de hojas, es decir, un montón de páginas producidas, sí, pero no hechas libros. Al transformarlas las convierto en algo más, un conjunto de páginas que se tornan unidad: un libro. Desde 2006 pueden verse nuestros libros en Google Books, no todos, pero sí varios. A la fecha han sido vistas 186.955 páginas, de un total de 26.712 vistas. Lo que financieramente ha significado una ganancias de 6.99 dólares por ingresos publicitarios, que es mi saldo a favor en Google. Y un promedio del cero punto nueve por ciento de compras. Es decir, en 46 meses se han enlazado para comprar (sin que necesariamente lo hayan hecho) apenas 232 veces. Nadie ha leído un libro completo en pantalla, aunque lo pueden hacer.

La imagen que tengo es la siguiente: dejo un altero de mis libros en el suelo junto a cualquiera de los anaqueles de la sección de literatura de alguna biblioteca. Alguien, ocioso, va contando las veces que la gente, al pasar, patea los libros míos y me manda el informe detallado. Con un dejo de ironía, señala, también puntual, las veces que al patearlos tira alguno o algunos, y señala el título y, de ser el caso, si la persona lo levantó hacendosa, lo deslizó con el pie, para que no estorbara o le dejo su impronta, al pasar por su encima.

Porque leerlo, lo que se dice leerlo, nadie, pero algo hay que medir, si no el aburrimiento sería ecuménico.

El olor de los libros viejos

Aparece en Analytical Chemestry un artículo bastante interesante sobre el olor de los libros antiguos o viejos, degradonomía material. La idea es bella, aunque la degradonomía es un tanto extraña, como palabra. Los libros se deterioran, por muchas razones: la cantidad de ácido que contiene el papel, cuánto ataque ha sufrido de parte de organismos (bacterias y hongos, sobre todo), de parte de insectos y otras alimañas (entre las cuales incluyo a esa plaga infame de los homo sapiens sapines, que tantos libros han desaparecido), el ataque disfrazado de conservación (asesinan la encuadernación para salvar el libro, lo lijan con gomas suaves para evitar el dañino tratamiento químico, lo torturan gentilmente con ácidos amigos). Huele, y entre peor se encuentra, peor huele. En el artículo señalado tratan de crear una expresión numérica a esos daños por medio del olor. El siguiente paso, desde luego, donde radica mi entusiasmo, es construir un medidor de esos compuestos orgánicos (y semi orgnánicos) volátiles, medidor exacto que nos diga cuál libro, o documento, precisa intervención urgente. Claro, se limitan a ciertos indicios, indicios sobre el deterioro del papel por el papel mismo, es decir, por cómo reacciona el papel, a partir de su producción, de su hechura, con el ambiente a lo largo del tiempo. Es, pues, el inicio, pero no estará lejos, espero, un aparato sencillo y barato para diagnóstico de libros y de colecciones. Porque bien visto, la duración del papel se mide en milenios, ya quisieran los libros electrónicos durar al menos decenios...

Digitalización de calidad, páginas de calidad

Hablamos de Google y su proyecto, de la impresión bajo demanda, o por encargo, o lo que sea. Hablamos de la auto edición. Pero en verdad se habla poco de la calidad. Los libros de Google no tienen el menor control de calidad. Hay páginas ilegibles, hay páginas, incluso, donde aparece la mano del digitalizador en turno, bueno, exagero, no la mano, pero sí al menos cuatro dedos. Y los demás proyectos andan por las mismas, sea Internet Archives, o Gallica. Claro, hacer libros, desde cualquier punto de vista y con cualesquier tecnologías deseadas o sufridas, no es un asunto mecánico, es un asunto artesanal, muy artesanal, página por página. El único modo de hacer un libro bien hecho es hacer cada página bien hecha. Y nuestro afán dispone de casi todo. Es barato, barato, hacer tipografía, pero no es sencillo hacer una buena tipografía. Es barato imprimir, pero no lo es imprimir páginas estéticas, exactas, legibles. Es barato, muy barato, digitalizar, pero no lo es hacerlo bien y revisar página por página que sea legible, que no tenga elementos innecesarios (en algunos casos los subrayados son importantes, digamos los subrayados que hizo el grande Moore en su Tractatus de Wittgenstein, por ejemplo, pero en casi la totalidad de los demás casos los subrayados sobran y la tecnología nos permite eliminarlos), que estén todas las páginas. Es decir, para hacer un libro hay que editarlo. Lo mismo con las ediciones de autor. Hay ejemplos excelentes, pero la mayoría publican lo que, nos sin gracejo, llamábamos manuscritos, vlago, textos sin editar. Páginas hórridas llenas y plenas de blancos oligofrénicos y frases inacabadas. La tecnología nos propone sendas, pero debemos recorrerlas, el fin no es poder imprimir lo que sea, el fin es poder hacer más de lo mejor que hemos hecho en los últimos siglos con inversiones cada día menores. Podemos llegar a la pluralidad si conservamos la calidad. De otro modo, todos editaremos, mal, lo mismo...

viernes, diciembre 04, 2009

¡Acceso libre ahora!

Sabemos de donde proviene la tensión. Por una parte, la difusión del conocimiento por medio del acceso libre y, por la otra, el reconocimiento, es decir, los puntos académicos. Mientras la edición electrónica no sea reconocida como edición seria, digamos, y tenga las mismas recompensas curriculares, poco se avanzará. La misión de las universidades es crear y difundir el conocimiento, hacer sus libros de acceso restringido (a veces pareciera que guardan sus libros en bóvedas para que nadie, en verdad nadie, pueda leerlos) no es la mejor opción. Hacer libros cuesta dinero, da igual si se imprimen o no en papel. Y se pueden hacer excelentes libros que nunca se impriman en papel, que tengan el muy humilde oficio de ser leído. El artículo sobre dar acceso libre a los libros de texto universitarios (¿no es la mejor forma de hacer gratuita la educación?) me lleva al libro de Gary Hall. Todos ganamos, porque entre más estudiantes entran en las universidades, menos ejemplares de los libros de texto hay en las bilbiotecas. El propio libro de Hall es buen ejemplo, 60 dólares la edición en pasta dura para bibliotecas...

sábado, noviembre 28, 2009

Por encargo

Sí, en definitiva. Hacemos libros por encargo, lo que significa, en puridad, algo sencillo: no imprimimos n ejemplares de ningún título para lanzar al mercado libro alguno. Hacemos todo el trabajo editorial y creamos una matriz digital (de hecho ahora dos, una de las edición en pasta dura, para México, y otra de la edición en rústica para España). Tenemos cuantos pocos en el taller.

La idea de hacer libros por encargo no es, como varios me comentan al preguntar, vender directo a los lectores, aunque desde luego lo hacemos. Las librerías nos encargan libros, nuestro distribuidor en España también lo hace. Por encargo los hacemos para llevarlos a las librerías en México, algunas pocas más cada día, por encargo le pedimos a una empresa de impresión por encargo (IPE, sería bonito volver canon las siglas tales) hacer lo propio para España. No tenemos, pues, distribuidor en México, pues nosotros mismos distribuimos. Sí, en España. Por todo lo aterior dicho, no veo motivo de sorpresa alguna que nuestros libros yazgan en las mesas de novedades o enhiestos pacezcan en los laboriosos anaqueles de las aquellas, como en las aquestas, librerías. Algunas pocas veces, nos encargan pocos muchos ejemplares para colegios mixtos de niños y niñas estudiosos. La confusión, quizá, asoma la cabeza por los límites. La tecnología de impresión antes pedía números altos (miles, ahora incluso cientos) para hacer una tirada. Ahora es posible hacer miles, pero también cientos e, incluso, un ejemplar único en cada tirada y no hay límite para esas tiradas, pueden hacerse una tras otra, día a día, sin modificar casi el costo. Es igual de costoso, o barato, hacer diez ejemplares hoy y diez mañana, que veinte hoy. No sucedía así.

Quizá, también, la confusión nace de cómo se venden los libros. Hasta ahora las librerías siguen siendo el lugar de mayor venta, pueden ser ahora virtuales, pero las librerías siguien siendo el mejor lugar para vender libros. Crecen las ventas en las grandes superficies, sí. Crecen las ventas directas, sí, pero por sectores. Para vender Biblias, digamos, quizá las librerías no son el lugar mejor. Por ello, vender libros significa, en la gran mayoría de los casos, venderlos a una librería, sea directamente o a través de un distribuidor. Y en esa venta comienza nuestro encargo.

Serán las nuevas tecnologías, pero a veces no explico nada bien o nada bien me entienden...

Lectores comunes

Dice Harold Bloom:

Los lectores comunes, y afortunadamente todavía tenemos algunos, rara vez pueden leer a Dante; pero pueden leer y presenciar a Shakespeare. Sus pocos iguales –Homero, el Yahwehista, Dante, Chaucer, Cervantes, Tolstoi, tal vez Dickens– nos recuerdan que la rerpresentaciòn del caràcter y la personalidad humana sigue siendo siempre el valor literario supremo, ya sea en el teatro, en la lírica o en la narrativa. Soy lo bastante ingenuo como para leer incesantemente porque no puedo lograr por mi mismo coocer a bastante gente de manera bastante profunda.

Traducido por Tomás Segovia.

De Shakespeare. La invención de lo humano, desde luego.

Uno de los mayores logros editoriales

Nos dice Andrew Motion, en The Gauardian, que la edición, la nueva edición, de la correspondencia completa de Van Gogh es uno de los mayores logros editoriales de nuestra época. Y lo es, ni duda cabe, también o sobre todo por el uso pertinente de las nuevas tecnologías. La edición consta de 6 volúmenes y un cedé. Aparece bajo el sello de Thames and Hudson.





El precio es alto: 325 libras antes de 2010, 395 después. Casi 8500 pesos en el 2010. La maravilla es que todo el trabajo de edición, sistemático, pulcro, inteligente, está disponible en línea. Se hizo una edición minuciosa. Se transcribieron de nuevo las cartas, se tradujeron por completo con un criterio de fidelidad, se identificó cada una de las obras a las que se hace referencia en las cartas y se incluyen reproducciones, los esbozos y dibujos del pintor se reproducen a tamaño real, las cartas están completamente anotadas, sin embargo, la lectura es sencilla y fluida. Es, en verdad, uno de los mayores logros editoriales.



Hay formas novedosas y creativas de hacer libros, todavía hay formas novedosas y creativas que usa lo mejor de cada tecnología. Podemos, como en este caso, usar la tecnología para decir y no, como en otros casos, decir lo que nos conmina la tecnología, para ser especialista en todo.

jueves, noviembre 26, 2009

Paro mientes

Paro mientes, rato hace, en la transformación de la otrora oficina en taller. Dije: cuando llegue a... Debí decir: taller, pues taller nos hemos decidido.

Y todo por Google maps y su vista a pie de calle. Recordaba a un vendedor de máquinas abejas (de imprenta), pero no tenía del todo clara su ubicación. Recorrí virtualmente la zona donde recordaba su bodega y la encontré después de algunos afanes. Lo sorpendente, desde luego, fue ver la máquina en la calle cubierta con la msima lona azul que paciente espera en la foto de Google. Primer problema ¿cada cuando las actualizarán?

Adana virtual

¿Se tropieza uno con algo en estos lares virtuales? Pues tropecé, al buscar otras cosas, con la siguiente animación de la prensa plana Adana, de cinco por tres pulgadas. Busco y busco comprar una, pero sólo encuentro, algo caras, en Inglaterra y en Estados Unidos, y los gastos de envío son altos. Pronto, espero.

Dejo el vínculo.

miércoles, noviembre 25, 2009

¡Eso no es un libro!

Desde que inicié en las aventuras editoriales he escuchado que lo publicado por la editorial donde gravito no es un libro. Primero, por el formato. Una caja de cerillos no es un libro. Luego, por el contenido. Los aforismos que publican no son aforismos, y me citan, casi siempre a Hipócrates, algunos buenos, otros como El otoño es mala estación para los tísicos... ¿Preferirían llamarlos donaires? ¿Dichos, sentencias, máximas y donaires...? Y otros, por la facilidad. ¡Es muy fácil hacer libros así! Pues será que soy bestia, pero a mí todos me cuestan trabajo. La mayoría de las veces se psicoanalizan de incógnito. Y concluyen, desde luego, sus libros suyos sí son buenos y arduos. Enhorabuena, digo yo. Siempre insisto, ¿alguien recuerda a los editores del Quijote? Esperemos que no, sería maligno. Pero ahora escucho uno nuevo, ¿no qué sólo hacías libros sobre pedido y artesanales? Y todo porque encontraron uno en Machado libros. Ser taller no es pelearse con la tecnología, todo lo contrario, es utilizar tecnologías pertinentes al tamaño de la editorial y al libro por publicar. Muchos lo olvidan, nosotros lo olvidamos, y ceñímos nuestra producción a una tecnología. Cuyo tiraje mínimo era muy alto para nuestras posibilidades reales de venta. Ahora, vendemos toda la producción, da igual si es digital toda la producción o sólo la impresión y la encuadernación artesanal. Y es difícil hacerse a la idea de que no tenemos bodega. Cómo es difícil. Así me pareció ese comentario. ¿Cómo hay libros tuyos en España si no tienesn bodega...? Porque no tener bodega le parece a muchos contra natura... Quizá lo es.

Los libros deben ser muchas cosas, pero no están peleados con el gozo.

PD. Por cierto, me llegaron algunos correos donde me preguntan dónde compré los tipos de madera. Ni modo, la globalidad. Un vendedor en Inglaterra. Si alguien desea los datos, mándeme un correo a la dirección señalada arriba en la cabecera de este blog a veces tan dormido...

lunes, noviembre 23, 2009

Tipos de madera

Encontré, feliz, las letras justas para el nombre querido, en tipos gordos de madera. Pronto, espero, enmarcarlos. Todavía algunas pocas tiendas en México los venden nuevos, pero son raros usados. No hemos tenido nunca industria gráfica robusta, lo que explica las pocas máquina de prensa plana pequñas a la venta en estos lares, a diferencia de Inglaterra o Estados Unidos, donde hay muchas en el mercado. Lo mismo para los tipos duros, de metal o madera. Aquí hay pocos y malos. En algunos años renacerá el gusto, y a tratar de hacer las máquinas abejas...

viernes, noviembre 20, 2009

Un linotipo por 20 dólares


La decadencia es clara. De rey de las máquinas a fierro viejo. Sin el linotipo, la cultura hubiese sido otra. En algunos años valdrá una fortuna cualquiera de estas máquinas prodigiosas.

Un pingüino en una estampilla...

No es común ver un libro en una estampilla, cuentimenos festejar el diseño de uno. Un gozo, desde luego.

Y claro, como los ingleses inventaron las estampillas, son los únicos que no precisan poner el nombre de su país en sus timbres postales, y señalan en este caso no el precio, sino el servicio: doméstico de primera..., el cual, difícil de creer en un lugar como México, llega el siguiente día hábil.


jueves, octubre 29, 2009

Cuatro artículos interesantes

Llego a cuatro artículos interesantes. El primero, algo para celebrar, los 30 años del TLS. Otro sobre el fin de la industria editorial tal y como la conocemos. Un tercero sobre la demanda en contra de Google, un recuento amplio y exacto sobre los pros y contras. Y por último un análisis de las editoriales, más bien grupos editoriales, que más ganan dinero.

miércoles, octubre 07, 2009

El Kindle de Amazon llega a México

En las primeras horas de este miércoles, Amazon anunció que comenzará a comercializar- a más de 100 países, incluyendo México-, su libro electrónico Kindle (que usa tinta electrónica en lugar de una pantalla iluminada de cristal líquido) a través de su tienda virtual. [completo]

Lo dicho, centralización de contenidos, dispersión de venta, distribución atomizada. A un costo de unos 4,500 pesos, ya con envío, impuestos y demás costos, puede ser una alternativa a quienes desean comprar con regularidad libros en inglés, pues evitarían el costo de envío, unos 20 dólares por libro. Interesante de cualquier forma...

sábado, octubre 03, 2009

La antigua lentitud y la fe de erratas

¿Por qué la fe de erratas aparecía en pliego encuadernado? Sencillo, por la antigua lentitud de la encuadernación. Ahora hay variantes, no sé si mejores o peores, como incluir la fe de erratas en la página web de la editorial. Mejor, eliminarla del master...

¿Por qué incluye página, párrafo y línea? [sé que me repito]. Secillo, y harto paradójico, la mayoría de las erratas no saltan a simple vista.

El corolario es curioso, entre mayor la distancia en el tiempo entre la impresión bajo demanda, o sobre pedido, de distintos ejemplares del mismo libro serán menos iguales. [Me encanta la expresión distancia en el tiempo...]

viernes, octubre 02, 2009

Hacia un país de lectores

A trasmano recibo la siguiente imagen, retrato cierto.


jueves, octubre 01, 2009

¿Debe Polanski cumplir la pena por un crimen cometido hace tanto tiempo?

Encuentro un alegato interesante:

In line with these thoughts, and with the regret that comes from having to acknowledge yet set aside two things, namely the existence of human frailty and the contribution gifted individuals such as Roman Polanski make to society, I conclude that it is right that the United States authorities are seeking to extradite him to serve his sentence for rape. Neither fame nor wealth, neither time nor distance, should render anyone immune to laws protecting against serious crimes against other human beings. [completo]

lunes, septiembre 28, 2009

Plasticidad y concentración

Cada día es más sencillo hacer libros. Todos los títulos que vendemos en México los imprimimos digitalmente nosotros mismos y nosotros mismos lo encuadernamos. Entregamos ha poco los primeros 5 títulos a nuestros distribuidor en España, sin mediar nadie en México, pues ese mediador nunca pagaba y se tardaba años en pedir de nuevo. Todo, hecho desde mi oficina, más, desde mi Mac y mi teléfono, pues el impresor digital no tiene compatibilidad con Mac en su página de pedidos, por razons que me son imposibles de imaginar. No entregaron 40 ejemplsres de un título, lo cual me avisaron de España y reclamé ya en México. Estamos en tratos para otro país, ellos quieren libros encuadernados manualmente, como los que vendemos en México. Quizá ensayemos un título que nos piden mucho en Amazon, vía el impresor digital. Así, es muy sencillo hacer físicamente el libro. Lo que se torna difícil, muy difícil, es distribuirlos. Más, lo que se torna difícil es tener la capacidad de tener los archivos digitales para poder mandarlos a imprimir, surtirlos electrónicamente o hacerlos en máquina expreso. Y ahí entra Google, quien se perfila como el monopolio de los contenidos digitales. El problema, creo, no es si pague o no a quienes tienen los derechos. Puede hacerlos y lo hará. El problema es que se torne el único proveedor de contenidos digitales en todo el mundo. Porque, digamos, tiene digitalizados el 70% de los títulos del FCE, lo que ni el propio FCE tiene. Al final, todos terminarán o terminaremos por ceder (nosotros ya lo hicimos, todos nuestros libros están disponibles vía Google Books) pues será mucho más sencillo recibir regalía de Google de muchos libros que no tengamos digitalizados.

Puede ser bueno, pues se atomizará la distribución, al costo de centralizar los contenidos. Si no lo tiene Google, no existe... Como pasa ahora con las páginas, lo cual es extraño, todos buscan estar en Google...

En fin, hay que reflexionar y encontrar las ventajas inmediatas y las ventajas a largo plazo...

sábado, septiembre 12, 2009

Editar es seguir editando

Así dice Guido Indij, de la marca editoria en su catálogo. Idea exacta, sin duda.

Valéry llegó a casa

Así leí hace poco, pues envié por correo un pedido de un libro agotado, del cual hicimos impresión digital y encuadernación a mano, artesanal se llama ahora. Varios títulos se venderán de nuevo en España gracias a la impresión digital. Las tecnologías cambian y, al cambiar, abren caminos al cerrar otros; mejor, por cerrar otos.

lunes, agosto 31, 2009

El gesticulador

¿Juanito?, ¿el gesticulador?, ¿Usigli?...

sábado, agosto 22, 2009

Presión arterial diabólica

Leo en una monografía sobre salud:
presión arterial sistólica y diabólica,
y no puedo dejar de sonreír. De cierto, la diastólica llega a ser diabólica...

Y descubro los sonidos de Korotkoff, nada diabólicos...

lunes, agosto 17, 2009

El olvidado arte de leer

El arte de leer desaparece. Dígalo el siguiente artículo: Sometime late last year -- I don't remember when, exactly -- I noticed I was having trouble sitting down to read. La causa es simple, hemos olvidado cómo estar solos y la soledad es condición necesaria, aunque no suficiente, para leer. La otra condición es la existencia misma de los libros hechos para leer mientras estamos solos. Esos libros tienden, también, a desaparecer. La primera víctima, las enciclopedias y los diccionarios, los libros de referencia, son ya parte de la memoria de la especie, pero casi están a punto de morir del todo. No habrá un titular, pero pudiera haberlo, de cuando, en un futuro próximo, se venda la última enciclopedia de papel impreso. Pronto, seguirán los libros de texto. En el futuro digital, nos dice el siguiente artículo, los libros de textos serán historia. Y cuanto más global el conocimiento organizado en instituciones, ay!, podrá llegar el horror, que ya podemos ver: la mediocridad, tan común en la política y en cualquier burocracia, incluso la belleza influye en las notas que se obtienen en preparatoria. Y llega el todo vale.
Será prejuicio, pero si Selecciones quiebrá, ni siquiera esa quiénsabecuál lectura...

lunes, agosto 10, 2009

La historia de la fuente Times New Roman

El Financial Times publica un artículo interesante sobre la historia de la fuente Times New Roman y la sospecha de plagio. Quizá la fuente más famosa, debido, imaginamos, a Microsoft y su programa Word. Casi todo se escribía con Times New Roman. Hasta 2006 o 2007 Microsoft cambió la fuente por omisión.

Digamos, pues, que el artículo habla de la prehistoria, antedigital. No encontré el artículo de un estudiante universitario (publicado en Wired, creo) donde hacía un comparativo entre sus calificaciones y el uso de fuente con o sin patines (serifas) en sus ensayos. Su mejores notas las obtuvo de aquellos impresos con tipos Times New Roman.

viernes, agosto 07, 2009

Gloria in excelsis



Capitular de Gloria in excelsis, de la exposición Pen and Parchment: Drawing in the Middle Ages en The Metropolitan Museum of Art.

Imagen en alta resolución.

Secretaría o ministerio de cultura

Varias son las formas de ¿administrar? la cultura. Algunas extrañas, desde luego:

Ministerio de cultura, en España.

Ministerio de cultura y asuntos religiosos, en Noruega.

Ministerio de cultura y guía islámica, en Irán.

Ministerio de educación, cultura y ciencia, en Holanda.

Minsterio de cultura y turismo, en Turquía.

Ministerio de ecología, historia [¿arqueología?] y artes, en Australia.

El amplísimo Ministerio de educación, cultura, deportes, ciencia y tecnología en Japón.

Ninguna secretaría en México, ninguna en Estados Unidos.

lunes, agosto 03, 2009

Libros para escribir

Hoy, por fin, DH tomó fotos de los ensayos de las nuevas libretas.










jueves, julio 23, 2009

Ensayo descriptivo...

Quizás, algún día, pergeñe un ensayo descriptivo de los objetos y enseres robados a mi persona en el transcurso (¿decurso?) de la vida (mía, para el caso). Me asaltó la duda: ¿qué fue lo primero que me robaron? Desde luego, incluyo hurto y asalto; excluyo, al menos por hoy, hipérbole alguna.

Sigue sin llegar el recuerdo, parece, con todo, hallarse en un pozo profundo, pues saltan imágenes de objetos que no recordaba hubiesen sido míos...

miércoles, julio 15, 2009

Hurto menor

Sin más algunos varios ladrones entraron a la mía casa y se llevaron mi computadora y todos mis devedés. Lamento todo lo mucho que tenía la computadora. Archivos, datos, apuntes, direcciones, teléfonos, cartas intercambiadas. Y mucha música. Y muchos libros electrónicos. Y muchos libros formados. Mucho no podré recuperarlo y su valor no linda con lo monetario. Imagino escenas imposibles:
¿Qué fue lo más valioso?, pregunta el agente. El teléfono de La Caireles, alias La hija del embalsamador. El correo de La Iluminada, las cartas de La Serenísima... Y todavía no empiezo a detallarle...

miércoles, julio 01, 2009

Fracés celebrés (sic)

¿Qué hacer cuando fracés celebrés es de lo más buscado en una página de internet?
¿?

Fines y principios

Los días pasan rápido, las horas lentas, los siglos como un segundo. Poco queda del 20. Algunos nombres, U2, y poco más :)

El Walkman nació hace treinta largos años, murió joven, como tanto de lo tanto nuevo, y dejó algunos vástagos. Kodak anuncia el fin de su Kodachrome. (Aquí una excelente reflexión sobre su importancia.) ¿Alguien recuerda las películas emulsionadas para tomar fotos? La mayoría de los fotógrafos jóvenes nunca han estado en un cuarto obscuro, lo cual es una maravilla.
Y un hecho sorprendente, en una tarea del curso de clásicos de la Universidad de Columbia, 70% de los estudiantes citó un libro publicado en 1900, que no se encontraba en la bilbiografía. ¿Por qué? Gooble books, así de sencillo. Tim Barton, presidente de Oxford University Press, reflexiona sobre el hecho: si no está en línea es invisible. ¿Principio de qué?

martes, junio 30, 2009

In Defense of Google Books

Mark Gimein ensaya una defensa de Google Books. Habla de los mitos:

1. Google no le dará lo justo a los autores y editores. Pregunta, ¿el 63% de regalía a los autores y editores no es suficiente?

2. Google encarecerá el contenido en la red. Dice, todo parece indicar que lo ofrecerá gratis, como hasta ahora, ese contenido.

3. Será mejor tener reservorio a buen resguardo de una ONG que diera acceso más barato. Pudiera, ser, responde, pero tienen el dinero pero no la voluntad y, lo pero, no podrían otorgar esos porcentajes de regalías.

4. Google se volverá el actor principal, casi un monopolio. Quien ahora, en lengua inglesa, es el actor principal en los libros de Amazon, de hecho Google podría minar en algo el poder de Amazon.

Interesante. Uso con frecuencia Google Books, uso con frecuencia Gallica. Ambos dos me encantan, ninguno me cuesta.

lunes, junio 29, 2009

Lisboa




Alguien, imagino, habrá intentado calcular con matemática inexactitud la cantidad precisa de ejemplares comprados a raíz de una reseña o nota. En la mayoría de los casos, debe tender desde su inicio a muy cero. En el nuestro (nuestro = Verdehalago) hubo tiempo en que parecía inversamente proporcional...

Tardan tanto en entrar ahora los libros en las librerías y duran tan poco en su mesas y estantes que si alguien intenta comprar alguno por alguna nota, o no ha llegado o ya se fue. Por cuánto más azaroso y difícil, pues, el azar feliz, más feliz cada vez, para el feliz y menos para los demás...

viernes, junio 19, 2009

miércoles, junio 10, 2009

¿Qué compramos cuando compramos un libro?

En la noche de ayer noche me vino la tal pregunta, a falta de luz eléctrica, imagino, por los aires muchos de los eolos mofletudos de la región menos transparente del aire. Casi seis horas sin energía eléctrica [se fue la luz, le dice uno a los niños, y alguno cercano preguntó ¿a dónde?, así ayer, ¿a dónde se fue la luz, que no es luz, sino pura y llana y fluida electricidad? ¡Ay! los electrones que no llegan]

Pero la pregunta me ronda. ¿Qué compramos cuando compramos un libro?

17,608 días y contando

No recuerdo ahora dónde leí una reseña interesante de Wolfram Alpha, buscador semántico le llaman, y los guiños y curiosidades que ya tiene, y algunas simples bromas.

Si le pregunto 10^80

me responde, entre otras cosas: the number of atoms in the visible universe (10^80)

Si le pregunto, where god is located?

Me responde: God,Pest,Hungary

Si le pregunto open the pod bay doors, HAL

Me responde: I'm sorry Dave. I'm afraid I can't do that.
(as asked by David Bowman and answered by the HAL9000 computer in the 1968 Stanley Kubrick film adaptation of Arthur C. Clarke's classic science fiction novel 2001: A Space Odyssey)


Pero si escribo la fecha exacta de mi nacimiento me dice, entre otras cosas, que han transcurrido, al día de hoy, 17,608 días y recuerdo el poema de Raúl Navarrete.

Are you Skynet, le pregunto por último, y me responde:

No, Skynet was destroyed on August 29, 1997 at 02:14 a.m. I, on the other hand, was not switched on until May 15, 2009. Furthermore, unlike Skynet, I enjoy interacting with humans.
(according to Sarah Connor and the T-800 in the 1991 science fiction film Terminator 2: Judgment Day, Skynet became self-aware and launched a nuclear attack against Russia on the above date to provoke a counterattack against humans)


Hay muchas otras curiosidades que, de seguro, son pura mercadotecnia...

How many roads must a man walk down Before you call him a man?, le pregunto y responde:

The answer, my friend, is blowin' in the wind.
(according to Bob Dylan)


De todo, me quedo con la sopresa de saber que he vivido 17,608 días.

El hñähñu es un dialecto que no puede escribirse bien.

Al llegar al Registro Civil, Marisela dijo lo que necesitaba y el “licenciado” que la atendió le preguntó el nombre de la niña.

—Doni Zänä

—¿Cómo? Inquirió el funcionario con gesto agrio. A ver, escríbamelo aquí, y le extendió a Marisela una hoja de papel y un bolígrafo. Luego, arrogante, miró el nombre.

—¿Y esto qué es?

—Un nombre hñähñu.

—¿?

No supo ni se esforzó por comprender. Vio a Marisela de pies a cabeza y se metió a una oficina anexa. Intentó escribir el nombre en la computadora pero no supo hacerlo. Salió y, malhumorado, espetó:

—No se puede señora. La computadora no lo pone. No sale la “o” subrayada ni las diéresis en la “a”. El hñähñu es un dialecto que no puede escribirse bien.

—Sí se puede. Mi esposo lo ha escrito en su computadora.

—¿Qué no entiende que no? Respondió el hombre con voz elevada y acabó con el diálogo. Cuando Marisela avanzaba hacia la salida una frase retumbó en sus oídos:

—¡Pinche vieja, no entiende!


Milenio publica la historia de la dificultad de registrar como le plazca a los padres a su hijo, hija en este caso. Al final, el derecho a llamarse como a uno le dé la gana. Las respuestas del Consejo Nacional para prevenir la discriminación, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, por descontado el Registro civil, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y muchos etcéteras, son harto edificantes: cámbiele el nombre a la niña. Hasta que lograron un amparo, ¡dos años después!, pudieron obtener su acta con el nombre escrito en hñähñu. Y el hñähñu es una lengua nacional en México, cuando conocida, nombrada Otomí. Ya habían tenido problemas para registrar a su anterior hija: Yohoki...


Imagino que es requisito ser imbécil para configurar los sistemas de cualquier lugar donde trabajen más de cero personas, pues nunca escriben nada bien... Y no por el hñähñu, Pati o es mi apellido en muchos lados, señor Patio en otros. Ahora termino por decir: no lo conozco...

martes, junio 02, 2009

¿Las ferias y las presentaciones de libros como espectáculo porno?

Da un largo rodeo, pero me pareció interesante el asunto:


I suppose you could describe literary festivals as a sort of live porn show for the educated classes. Authors turn up and perform in front of an audience gratified by their wit, erudition and insight into their own books and those of anyone else who happens to be on the platform at the time. [completo]

sábado, mayo 23, 2009

256 pliegos de 16 páginas


Harper Collins publica todas las obras de Miss Marple, 12 novelas y 20 cuentos en un libro de 4096 [4032 dice Boing Boing, quiénsabeporqué] páginas encuadernado por Cedric Chivers & Period Bookbinders. Claro, un libro para coleccionar, no para leer. [via BoingBoing]

jueves, mayo 21, 2009

¿Cómo una empresa privada va a controlar el acceso a las bibliotecas?

Excelente entrevista sobre el proyecto de Google de digitalizar todos los libros.





Y la Universidad de Cornell abre todos los libros que ha digitalizado, es decir, se puede hacer con ellos lo que uno quiera, leerlos, reproducirlos, imprimirlos, venderlos.

¿Cuántas biblias se venden al año en México?

Según el informe de la actividad editorial de 2007 editado por la Caniem y el Fonca, en ese año de 2007 se vendieron en México 1,282,906 biblias, para un total de $73,852,880. Si vemos que el total de ventas de literatura es de 12,914,477 ejemplares, para un total de $632,865,377, no deja de sorprender la cantidad de biblias vendidas. Además, aclara el estudio, sólo incluye los libros comercializados, es decir, las biblias regaladas no están contadas para el estudio.

¿Cuántas biblias se venderán en el mundo?

miércoles, mayo 06, 2009

Hoyo negro en el fondo patrimonial del Colmex

Julio Aguilar
El Universal
Miércoles 06 de mayo de 2009


El Colegio de México (Colmex), una institución pública de educación superior que mantiene desde hace tiempo un enfrentamiento con el Instituto de Acceso a la Información Pública (IFAI), ha ocultado o tergiversado información relevante en los alegatos con los que se ha negado a transparentar gestiones administrativas y financieras, según deja ver una investigación.

KIOSKO ha podido documentar estas irregularidades llevadas a cabo por funcionarios del Colmex para no acatar las resoluciones del IFAI y no sólo eso, también se ha podido comprobar que los responsables de las finanzas del Colmex omitieron dar información a la Secretaría de Hacienda sobre millonarias donaciones recibidas en 2006 y 2007.

Hace algunas semanas, este periódico informó sobre el liderazgo del Colmex en opacidad con respecto a otras instituciones educativas o dependencias de la administración pública federal, de acuerdo con un análisis estadístico a partir de datos disponibles en el IFAI. En esa nota se mencionó como el caso más grave de la falta de transparencia en la institución las negativas del Fondo Patrimonial en Beneficio del Colmex A.C. (Fondo Colmex) a transparentar información sobre donativos.

En una carta recibida y publicada en este diario, el doctor Álvaro Baillet, secretario Administrativo del Colmex, respondió que el Fondo Patrimonial es una asociación civil de carácter privado, “por lo que no es sujeto obligado a proporcionar información a través del IFAI”. Ése ha sido un argumento constante en las respuestas que la institución también ha ofrecido al IFAI en diversas ocasiones para no responder sobre el Fondo Colmex, constituido en 1986 con el fin de “apoyar y coadyuvar al desarrollo de la investigación, docencia, extensión y difusión de la cultura que realiza el Colmex”

En una carta dirigida en diciembre pasado al entonces comisionado presidente del IFAI, Alonso Lujambio, el doctor Javier Garciadiego, presidente del Colmex, sostuvo: “…la afirmación consistente en que los servidores públicos del Colegio de México participan en la Asamblea del Fondo Patrimonial […] resulta infundada, toda vez que los servidores públicos de esta institución académica no participan con ese carácter en la Asamblea del Fondo Patrimonial, como se acredita en el acta constitutiva…”, manifestó.

Pero el presidente del Colmex mintió. El acta constitutiva del Fondo Colmex que resguarda el Registro Público de la Propiedad en la Ciudad de México, consultada por KIOSKO, confirma que la máxima jerarquía del Fondo recae en el presidente del Colmex.

El artículo 8 de los estatutos del Fondo Colmex formaliza en el folio 12947 del acta: “La Asamblea General se constituirá por el presidente del Colegio de México y cuatro personas más que durarán cinco años en su función y podrá ser renovable. Se propone que el presidente del Colegio de México presida la Asamblea”.

Días después de que EL UNIVERSAL pidiera una copia del acta constitutiva a la arquitecta Lina Gryj, directora de Desarrollo Patrimonial del Fondo Colmex, en la página web del Colegio estuvo disponible una copia del acta constitutiva y de los estatutos, pero en una versión con inexactitudes y notables omisiones, como la del artículo citado, según puede cotejarse con los documentos del Registro Público de la Propiedad.

KIOSKO ha buscado al doctor Garciadiego en su calidad de presidente de la Asamblea del Fondo Colmex y como presidente del Colmex para que aclare por qué ofreció información falsa ante el presidente del IFAI (hoy Secretario de Educación Pública) y por qué se niega a reconocer que el Fondo no es una institución privada sino un sujeto obligado por ley a transparentar su información por la adscripción de los funcionarios públicos que, como él, lo gestionan; sin embargo el doctor no ha concedido una entrevista a nuestro periódico.

Como Garciadiego, otros funcionarios del Colmex también son miembros del Fondo Patrimonial: Manuel Ordorica, secretario general del Colegio, es secretario de Fondo; Fernando Ruiz Aguilar, director de Finanzas del Colegio, es el contador del Fondo; y Álvaro Baillet, secretario Administrativo del Colegio, es el tesorero del Fondo. Este último, en su calidad de “responsable ante la Ventana del IFAI” en el Colmex es quien, en un evidente conflicto de intereses, constantemente ha respondido al IFAI que entre el Colegio y el Fondo no hay vínculos administrativos.

Aclarar si el Fondo es privado o no y conocer los detalles de su verdadero vínculo legal con el Colmex no es ocioso. El Fondo Patrimonial ha beneficiado al Colegio con comprobables obras y acciones que, entre otras cosas, mejoraron servicios e infraestructura, como el equipamiento de salas de videoconferencias, remodelación de comedores, instalación de redes inalámbricas, etcétera; sin embargo, la manera como este Fondo es gestionado es comparable al uso de polémicos fideicomisos privados que dependencias de la administración pública federal han creado con fondos públicos y cuyo manejo de recursos es opaco y difícil de documentar debido ardides legales y técnicos.

Según datos publicados en la página de internet del Colmex, el Fondo posee un patrimonio de poco más de 319 millones de pesos. Entre la información que el Colmex y su Fondo han tenido que ofrecer desde principios de este año bajo la presión del IFAI, sobresalen datos sobre el donativo que hizo al Fondo la Fundación Cultural Lya y Luis Cardoza y Aragón.

“…en 2006 el Fondo Patrimonial recibe como donativo la casa de la Fundación […] con un valor estimado de $8,207,000 MN y en 2007 recibe $4,020,000 MN en efectivo y una colección de obras de arte con un valor aproximado de $971,000 MN”, explica la página del Fondo sin ofrecer contratos, escrituras, inventarios y archivos relacionados con la donación como requirió el IFAI.

De hecho, en una carta dirigida al presidente del Colegio, el ex comisionado Lujambio le aclaró apenas el pasado 3 de febrero: “…si bien la información publicada en la dirección electrónica del Fondo está relacionada con el tema general de las solicitudes que motivaron los recursos de revisión […], dicha información no constituye los documentos requeridos en las solicitudes de referencia…”

Pero a la fecha los funcionarios públicos que encabezan tanto el Colmex como el Fondo Patrimonial se han negado a acatar la ley de Transparencia y, más grave aún, no han declarado ese donativo de la Fundación Cardoza y Aragón ante el Sistema de Administración Tributaria (SAT) de la Secretaría de Hacienda. La omisión es por más de 13 millones de pesos.

EL UNIVERSAL consultó la base de datos de los ejercicios fiscales de 2006 y 2007 del programa de Transparencia de las donatarias autorizadas en donde el Fondo Colmex debió registrar las “relaciones de donativos recibidos”. Según la información del SAT, el Fondo percibió en 2007 sólo $951,214, y en 2006, $662,194. El generoso donativo de la Fundación Cardoza y Aragón evidentemente no fue declarado.

“La donación fue hecha y yo hice todas las gestiones técnicas”, explicó vía telefónica la señora Andrea Huerta, quien fue secretaria técnica de la extinta Fundación. “Yo tengo recibos del Fondo Patrimonial en donde hay constancia de la donación. Me parece muy raro que no esté en orden eso, pero confío en que todo se aclarará si usted pregunta”, concluyó la señora Huerta. Pero preguntar algo a los funcionarios del Colmex o del Fondo no es sencillo.

“La información está en la página [del Fondo Colmex], la iré subiendo; no tengo por qué darle información por teléfono. Ustedes no me pagan”, respondió la arquitecta Lina Gryj a EL UNIVERSAL. Justamente, una de las preguntas que el diario le envió por escrito a la directora de Desarrollo Patrimonial del Fondo Colmex se refería a los sueldos de la plantilla laboral.

De acuerdo con un correo electrónico que el presidente del Colmex envió a la comunidad del Colegio el pasado 6 de marzo, el Fondo “cuenta con una pequeña infraestructura administrativa, consistente en dos colaboradoras: Lina Gryj y Rosa María Ruiz”. Sin embargo, de acuerdo con los datos disponibles en el SAT, el Fondo sólo tiene un asalariado con un sueldo de 50 mil pesos anuales; no hay trabajo voluntario y se manifiesta que los socios, tesoreros y patronos no reciben percepciones. Luego entonces, el resto los colaboradores no especificados deben recibir percepciones por honorarios.

Según el SAT, para el ejercicio de 2007 el Fondo Colmex declaró haber gastado $792,284 en “honorarios por el manejo de las inversiones de la institución”. Saber quiénes y por qué se cobraron esa cantidad es tan difícil como saber los conceptos por los que, de acuerdo con el SAT, el Fondo Colmex gastó en 2006 más de un millón de pesos en “otros gastos” y casi un millón 500 mil pesos en “gastos varios”, al margen de sus erogaciones, esas sí detalladas, como “apoyo de la actividad del Colmex”, prediales y vigilancia.

En tanto los funcionarios del Colmex no cumplan con la ley de Transparencia y con sus obligaciones fiscales, el Fondo Patrimonial seguirá siendo un genuino hoyo negro.



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Hasta aquí la nota. Dos hechos importante. El primero: el presidente del Colmex mintió. El segundo: El generoso donativo de la Fundación Cardoza y Aragón evidentemente no fue declarado.
Quizás, ahora sí, la discusión pase a lo sustantivo y deje lo anécdotico.

sábado, abril 25, 2009

El cajero automático de libros

Eso de entrar en la librería y oír que tenemos que esperar porque el libro que buscamos está agotado o descatalogado se va a acabar. Ahora el cliente consultará una lista de -pongamos- 500.000 títulos, elegirá su favorito y, en cinco minutos, tendrá en sus manos el libro recién impreso y encuadernado. Esa velocidad de publicación es la que permite la Espresso Book Machine, que parece una especie de gran fotocopiadora y que, según informa el diario británico The Guardian, ya ha sido recibida como el mayor cambio en el mundo literario desde que Gutenberg inventara la imprenta de los tipos móviles hace más de 500 años y posibilitara la producción literaria a gran escala. [completa]

viernes, abril 10, 2009

De cómo los lectores son harto distintos de los oyentes

De cómo los lectores son harto distintos de los oyentes o, en qué no se parecen la lectura y la música.

Escuchar música es asunto pasivo, leer siempre es activo.

Leer es intelectual y luego, quizás, emocional. Escuchar música es emocional y luego, quizás, intelectual.

El único impedimento para escuchar música es médico, el impedimento para leer es educativo y social.


Algunos de los elementos que enumera David P. Leach en What’s Wrong with the Music Model

martes, marzo 31, 2009

Post mortem auctoris

Los derechos de autor son buenos, ni duda cabe. Es bueno que si alguien de impresa manera vende la obra de un autor pague a ese autor un porcentaje por hacerlo. Es bueno que esos derechos pueda heredarlos a sus viudas y viudos, a sus huérfanos y huérfanas. Es bueno que el autor pueda negar la publicación de su obra. Los problemas comienzan, por una parte, cuando el autor muere y, por la otra, cuando quien reproduce la obra lo hace sin fines de lucro. Porque, entonces, las bondades del derecho de autor se tornan, muchas veces, burocracias, negocios, engaños y, en no pocos casos, maldades.

O francas tonterías. En casi todo el mundo los derechos de autor de una obra siguen vigentes entre 50 y 100 años post mortem auctoris, como dicen los abogados. Valga. El problema es que de la debida compensación se pasa al control. El problema de la digitalización hecha por Google sigue esta senda, pues es distinto pedir retribución por comerciar con una obra que prohibir que se reproduzca sin fines de lucro y, en el extremo, prohibir la publicación aunque medie pago.

Si alguien recibe dinero por reproducir la obra, que pague un porcentaje y, antes de hacerlo, pida autorización. La ley puede limitar el tiempo de control total de la obra, digamos, a 25 años post mortem auctoris. Es decir, por 25 años los herederos pueden decidir quién publica y quién no, dar exclusividad. Después de eses 25 años cualquiera puede editar con pago de regalías pero sin mediar autorización. A los 50 años post mortem auctoris la obra pasa a dominio público gratuito (pues existe el dominio público pagante, que es otra historia y casi está extinto).

De este modo la oferta de libros, por ejemplo, crecería de manera económica, pues cualquiera, no sólo Google, podría editar, reproducir, regalar, pero también vender, los libros cuyos derechos estén vigentes pero puedan reproducirse con pago. De otro modo el costo de obtener permisos es enorme, pues toda la mediación de derechos de autor está basada en adelantos con tirajes medios de 2000 a 4000 ejemplares. Menos de 1000 ejemplares les parecen ridículos, pues el adelanto se vuelve nada.

Y entonces vemos el problema, es bueno que se pague por editar al autor, pero no es bueno si ese pago impide su publicación, digamos, de ciertas obras por motivo del tiraje. Todos los derechos de autor están pensados para tecnologías industriales, no digitales, mucho menos artesanales. Pues los derechos de autor son un monopolio, implican que alguien puede comerciar con una obra y todos los demás no. Significa ese monopolio que para leer la obra de un autor hay que pagar, así de llano y simple. Y le pagamos a la librería, y al distribuidor, y al editor, y al traductor, y al tipógrafo, y, muchos después, al autor. Así ha funcionado desde hace algunos siglos. Así, con todo, ya no puede funcionar. Y tan no pude puede funcionar que tenemos casos como el de Derrida en castellano, el de Re(paso) de lengua, o, por otro lado, la página del heredero de Cansinos Assens. Y no tendría Carol Shloss necesidad de demandar al heredero de Joyce de nuevo.

Seamos claros, si pudieran muchos patentarían las palabras para cobrar regalías... y muchos autores fantasean con cobrar las citas de sus obras. De los editores y agentes, mejor ni hablamos...

lunes, marzo 30, 2009

Ignora el Colmex peticiones del IFAI

Ignora el Colmex peticiones del IFAI
Acusan a la institución de desacatar dos mandatos


En su respuesta, Javier Garciadiego argumenta que se trata de información privada.

La transparencia de los bienes donados por la Fundación Cultural Lya y Luis Cardoza y Aragón a El Colegio de México tiene confrontados a esta institución académica con el Instituto Federal de Acceso a la Información.
El IFAI, que preside Alonso Lujambio, denunció ante el Órgano Interno de Control del Colmex que la institución ha desacatado dos [792/08 y 3592/07] de sus mandatos para rendir cuentas sobre la donación que dicha fundación y la regularización legal de los bienes recibidos.
Javier Garciadiego, presidente del centro de estudios, manifestó por escrito a Lujambio que no puede dar a conocer estos documentos, porque la donación se hizo al Fondo Patrimonial en Beneficios del Colmex, que tiene el carácter de privado y por tanto no es un sujeto obligado por la Ley Federal de Transparencia.
De acuerdo con el acta de la sesión ACT/17/12/2008, el IFAI notificó al OIC del Colmex los incumplimientos de dicha institución en materia de acceso a la información, solicitando que tomara cartas en el asunto y determinara lo que fuera conducente en materia administrativa.
EL OIC depende del mismo Colegio, no de la Secretaría de la Función Pública, como sucede en la mayoría de las contralorías de la Administración Pública Federal.
Los desacatos también fueron informados por el IFAI al Comité de Información del Colmex y a Garciadiego, quien en una misiva redactada el 4 de diciembre responde que no se harán públicos los documentos.
"Le recuerdo que el Fondo Patrimonial en Beneficio de El Colegio de México es una asociación civil de carácter privado dotada de personalidad jurídica y patrimonio propios. Luego entonces, esta Institución académica no tiene facultades legales para ordenarle a dicha asociación que proporcione la documentación que nos solicita"
"Con respecto al señalamiento de que carece de lógica el que esta institución no cuente con los documentos solicitados, me permito reiterarle que los documentos existen, pero están resguardados en el archivo del Fondo Patrimonial, ya que se refiere a documentación de esa asociación y no de esta institución", le dice Garciadiego a Lujambio.
Para el IFAI, no es la primera vez que el Colmex ha dejado de cumplir con las obligaciones que le impone la Ley Federal de Transparencia.
Uno de esos casos es el recurso 3592/07, donde el IFAI instruyó al Colegio que diera a conocer los documentos sobre la donación que recibió de la Fundación Lya y Luis Cardoza y Aragón, es decir, escritura de bienes inmuebles donados, bienes muebles, inventarios de pinturas y documentos financieros.
El Colmex ha hecho público un informe donde expone que esta documentación consiste en un inmueble en Coyoacán con valor de 8 millones 207 mil pesos, una suma en efectivo de 4 millones 20 mil pesos y una colección de obras de arte valuada en 971 mil pesos.
Pero según el IFAI, el Colegio se ha opuesto a dar a conocer los documentos que sustentan estos datos, desde que el 14 de noviembre de 2007 le ordenaron publicitar la información.


Dejan asesoría oculta
De acuerdo con el IFAI, El Colegio de México se niega a divulgar la asesoría legal que se otorgó al Fondo Patrimonial en Beneficios del Colmex para la regularización y adjudicación del inmueble de Coyoacán donado por la Fundación Lya y Luis Cardoza y Aragón.
Desde el 18 de junio de 2008, el IFAI ordenó al Colegio documentar esas asesorías jurídicas, pero a la fecha no ha cumplido con este mandato.
Por esta razón, el organismo de transparencia acordó en el oficio ACT/17/12/2008.05 "hacer del conocimiento público el incumplimiento de las resoluciones de los recursos de revisión (...) interpuestos en contra de El Colegio de México!.

Abel Barajas
Reforma, sección cultura.
Lunes 30 de marzo de 2009

domingo, marzo 29, 2009

Comentarios anónimos, opacidad y transparencia

No publico comentarios anónimos, así de sencillo. Si alguien quiere decir algo, que lo diga abiertamente, con nombre y apellido. Sólo en una ocasión lo hice, porque era interesante el juego y tenía sospechas de quien hacía el comentario.

Todo por el asunto del Colegio de México y la transparencia. AGGG se muestra escéptica, el comentador anónimo dice que mi respuesta es cursi. Enhoramala. Si el valor de mis argumentos depende de mis intenciones, enhoramala. El Colegio ha declarado inexistencia de documentos existentes, ha clasificado confidenciales documentos públicos y ha negado acceso a información por medio de circunloquios. A ambos, por desgracia, les preocupa el asunto de mis intenciones y de cómo me afecta. Ninguno de los dos me pide documentos, que tengo, para probar mis dichos.

Así pues, como en otros casos, comenzamos a dar vueltas en círculos. Importa la razón por la cual pregunto, no los argumentos ni las pruebas. Es la ventaja que me da la ley, no tengo que demostrar interés jurídico alguno, ni al Colegio ni al IFAI. ¿Por qué a los demás les interesa tanto? No lo sé, ¿será porque es, como dijo algún comunicado del colegio, una agresión externa? Cuando gusten debatir las respuestas del colegio, con gusto lo haré.

lunes, marzo 23, 2009

Opacidad y respuestas

Transcribo las respuestas enviadas a Ana Gabriela González.


¿Cuál es tu relación con El Colegio de México?

Fui gozoso usuario de su biblioteca hace muchos años. La única que tenía obra de Benjamin Lee Whorf en ese entonces o ejemplares de los Cuadernos del viento. Hace algunos años participé como ponente en la mesa final de uno de los encuentros internacionales de traductores, dando las opiniones de un editor. No tengo, a mi entender, ninguna otra.


¿Por qué tanto interés en saber de que va el fondo patrimonial de donaciones y los contratos de Garciadiego y otros directivos?

El tema de los contratos da para muchas páginas. En realidad el colegio se ha dedicado a negar que tenga información sobre el fondo patrimonial. Lina Gryj es la directora de desarrollo patrimonial del fondo, pedí su contrato y me dijeron que no lo tienen. Entonces pedí contrato de otro funcionario, me dijeron que tampoco lo tienen. Como para entender esas respuestas un poco estrañas para mí, pedí los contratos de casi todos los funcionarios. De todos, declararon la inexistencia, es decir, ni siquiera de Garcíadiego tienen contrato alguno, sólo nombramiento. Lo cual, ahora que lo sé, me lleva al asunto del nombramiento de Lina Gryj, quien trabaja ahora en el fondo patrimonial, pero trabajó en el colegio y, pese a ello, dicen no tener documento alguno.

Pero, a fin de cuentas, todo el asunto de los contratos nació de buscar un hilo para allegarme datos sobre el fondo patrimonial.

Ignoraba la existencia del fondo patrimonial. Hace tres años, más o menos, la fundación Lya y Luis Cardoza y Aragón cedió su patrimonio al colegio para que el colegio siguiera otorgando el premio Lya Kostakowsky de ensayo literario, al menos eso decían las notas periodísticas. Pregunté sobre el tema de esa donación y me respondieron que el colegio no fue a quien donaron el patrimonio de la fundación, sino al fondo patrimonial. A partir de ahí, toda ha sido cuesta arriba. ¿Qué donaron? No lo saben. Pero, si la condición para donar fue que otorgaran el premio Lya Kostakowsky, ¿se firmó algún convenio? Me dicen que no. Terminé por pedir el acta constitutiva del fondo patrimonial, me dijeron que no la tenían, y acabo de descubrir que está catalogada en la biblioteca Cosío Villegas¨:

f/378.72
E374f

por si quieres buscarla, pero a mí me dicen que siempre está en préstamo. Lo grave es que declararon inexistencia de esa acta, luego en el recurso de revisión se les impidió declarar de nuevo inexistencia del documento y lo volvieron a hacer. Lujambio, presidente del IFAI, mandó el año pasado una carta para señalar presuntas irregularidades. En las cartas que ya están disponibles, Lujambio dice con claridad que se felicita por la página del fondo patrimonial, pero que siguen sin cumplir con el recurso. ¡Y está en la biblioteca el tan declarado inexistente documento!

El Colegio dice que no tiene relación alguna con el fondo patrimonial, pues es una asociación civil de carácter privado. ¿Cómo entonces, si no tiene nada que ver, tiene sus oficinas en el colegio? ¿Por qué los recibos del fondo patrimonial los firma el director de finanzas del colegio si son independientes? ¿Por qué Garcíadiego preside también la asamblea del fondo patrimonial? En el informe anual de 2007 se dice que firmaron convenio del fondo patrimonial, el colegio y el colegio de posgraduados. Pido el tal convenio y me dicen que no existe. Presento recurso ante el IFAI y el propio IFAI no entiende cómo en un informe anual se afirma existencia y al dar respuesta a una solicitud de información se declara inexistencia. En ese recurso de revisión se dio vista al órgano interno de control para que investigue posible conductas irregulares. Pedí la documentación sobre el derecho al uso del nombre Lya Kostakowsky, tampoco existe dicen ellos. Acaba el IFAI de dar vista también al órgano interno de control, pues ¿cómo puede continuarse otorgando un premio sin permiso?

Pedí boletos de avión y los reservaron como confidenciales, otorgaron acceso después del recurso ante el IFAI. Pedí el expediente de Octavio Paz, quien fue becario, declararon inexistencia.

Es decir, por un lado sigo sin tener acceso a la información del donativo de la fundación Lya y Luis Cardoza y Aragón y, por el otro, me he enfrentado a una vocación sistemática de no dar respuesta y argumentar de cualquier manera.


¿Cuál es tu sospecha sobre las operaciones de este fondo?

Tengo sospechas ignorantes, si puedo decirlo así, porque no tengo datos, de donde nace el problema. Cuando descubrí el fondo patrimonial el último estado financiero en la página del colegio era de 2005. Después de la carta de Lujambio está la información hasta 2008. Excelente, tenemos datos iniciales, pero nada más.

Hace cuatro años el fondo patrimonial prestó 10 millones de pesos al colegio, después se volvió donativo ese préstamo, el problema es que ese dinero fue para gasto corriente. ¿Si tiene subsidio federal, para qué le da más dinero el fondo patrimonial? Grave, porque fue para un programa de estímulos al personal académico. Si te fijas en los informes anuales, el colegio dejó de retener el impuesto sobre la renta a la parte del ingreso por beca de los académicos. Lo hizo casi siete años, hacienda, desde luego, pidió cuentas y, en un caso digno de mejores causas, hacienda le otorgó más presupuesto para pagar esos impuestos. ¿Por qué pagar impuestos de ingresos de trabajadores con dinero público? No lo sé. En el caso de los diputados a todos indigna. ¿Ese dinero del fondo patrimonial fue para pagar salarios de los cuales no se enteró el impuesto sobre la renta? No lo sé todavía, pero me parecería muy grave.

El problema, entonces, es que el dinero del fondo patrimonial pueda usarse en gasto corriente. Viajes, banquetes, estímulos, becas, premios, salarios y bonos, de los cuales el colegio no tiene que informar bajo su argumento de que el fondo patrimonial es privado.


¿En qué te afecta a ti o sientes que afecta a otros la forma de operar de este fondo o de El Colegio de México?

La transparencia es un bien público. En el caso de las universidades, lo es más, debiera serlo. Las universidades deben ser transparentes porque tienen demasiada importancia. Saber de quién reciben dinero, cómo lo gastan, qué hacen con él, cómo lo invierten, más aún, cómo deciden quién ingresa, quién enseña. cómo garantizan objetividad en las evaluaciones, etc. No hay deseo de control, hay deseo de información. La transparencia nos permite asegurar que son autónomas, realmente autónomas. Su misión es demasiado importante como para quedar en manos de ellas mismas, así de sencillo. Sabia o zafiamente, afirma Dan Greenberg, tenemos mucha, demasiada fe en las universidades. Digamos, mandamos a nuestros hijos a estudiar en ellas, le damos cantidades enormes de dinero público y, cada vez más, privado. Confiamos en los médicos que nos curan porque estudiaron en una universidad, confiamos en nuestro abogado o nuestro contador por lo mismo. Suponemos que un funcionario público será mejor si estudió en un lugar de excelencia. Les pedimos que auditen el PREP, que controlen el cumplimiento de acuerdos sobre seguridad, que nos digan si los segundos pisos son seguros, que imaginen nuevas maneras para extraer petróleo, que hagan un diccionario del español usual de México... ¿No debiera el colegio estar a la vanguardia, para señalar rumbos en la cosa pública? Creo que sí, y actúo en consecuencia.

Lo más importante de la nota del universal es que comienza, lentamente, la discusión. Quisiera que el IFAI nunca me diera la razón en mis recursos a las respuestas del colegio, quisiera que no debiera presentar recursos, en el extremo, quisiera no precisar hacer solicitud alguna pues toda la información esté en internet, toda. Más todavía, como señaló Jacqueline Peschard en una audiencia a la que asistí, lo ideal es que no hubiera necesidad de que existiera el IFAI. Por desgracia, la realidad parece el reverso exacto de esos deseos.

No tengo nada contra el colegio, nada contra ninguno de sus funcionarios, nada contra ninguno de sus académicos, nada contra ninguno de sus trabajadores, nada contra ninguno de sus becarios y es lamentable que deba aclararlo.

No tengo relación alguna con Adriana Ortiz, a quien no conozco. Y es doblemente lamentable que deba aclararlo.

No tengo idea, como escribió un furibundo académico del colegio, de lo que es el colegio, ni de cómo se toman las decisiones. Y porque no lo sé, pregunto. Entre más transparentes los procedimientos y los gastos, más confianza podemos tenerle. Lo cual me asegura la repugnancia de ese furibundo académico. Lo que no es lamentable, es patético.

Te dejo, para terminar, datos anecdóticos. A muchas universidades públicas federales les hice la misma pregunta: ¿cuánto gastan en alcohol? El día que hice la solicitud habían transcurrido 285 días del pasado año.

La respuesta del colegio me permitió extraer los siguientes totales:

1015 botellas de vino tinto Costa Pacifico Cabernet Sauvignon
200 botellas de Tequila 7 leguas
182 botellas de vino blanco Costa Pacifico Chardonnay
97 botellas de Cava Freixenet
85 botellas de Whisky Chivas Regal
2 botellas de Vodka
2 Botellas de Brandy

Todas de 750 ml, excepto las de tequila, que son de un litro.

El monto total asciende a: 249,701.62 pesos en 285 días. (día de la solicitud)

Es decir, 1583 botellas, 1237 litros.

El precio promedio por litros es de 201,86

El precio promedio por botella 157,73

4,34 litros por día
5,55 botellas por día

Pemex, en 13 meses (de noviembre de 2006 a diciembre de 2007) gastó un millón 345 mil pesos. También pedí el dato para comparar.

El Institito Mora no compró una sola botella, como tampoco El Colegio de Michoacán.

¿Es legal esa compra? ¿Es realmente necesaria?

Espero tus comentario, feliz de discurrir sobre estos menesteres. Disculparás la extensión, pero todo lo que te comento es apenas el inicio...

Saludos y parabienes

Alfredo

domingo, marzo 22, 2009

El Teeteto el más vendidos en la FIL de Minería

Leí con asombro la noticia en su momento, cito del boletín oficial de la feria:

Los libros más vendidos

El Origen de las Especies, el clásico de Charles Darwin editado por la UNAM fue de los títulos más buscados en la XXX FILPM superando a la novela de ficción Crepúsculo, bajo la firma editorial Alfaguara.

Junto con la obra de Darwin prologada por Juan Comas, los libros del sello universitario Teeteto, de Platón, de la colección Bibliotheca Scriptorvm Graecorvm et Romanorvm Mexicana y La visión de los vencidos de Miguel León Portilla, se posicionaron en el primer lugar de ventas.

Crepúsculo, reciente novela de Stephanie Meyer, se colocó en el segundo puesto a la par de En mi casa también... sale el sol, de Lourdes Rueda y Maite Saavedra, de las editoriales Alfaguara y Patria, respectivamente.

El escritor portugués José Saramago, con El viaje del elefante, ocupó el tercer puesto junto con Francisco Martín Moreno y su novela México Acribillado, ambos títulos de Alfaguara.
[completo]

El error de la "colección" Teeteto viene de la propia UNAM. Los datos me parecieron más bien extraños, por lo cual solicité información vía el portal de transaprencia transparencia de la universidad. Recibí respuesta:


En atención a su solicitud, referencia F3396, hacemos de su conocimiento la información proporcionada por la Facultad de Ingeniería.


La Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial, a través del Subdirector de Comercialización, nos proporcionó estimaciones de las cifras solicitadas:



Ejemplares vendidos por la UNAM de los siguientes libros:



1. El Origen de las Especies de Charles Darwin 224


2. Teeteto de Platón, edición de la Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana 23

3. Visión de los Vencidos 124


A t e n t a m e n t e

“POR MI RAZA HABLARÁ EL ESPÍRITU”

Cd. Universitaria, D. F., 20 de marzo de 2009


Hasta aquí la respuesta.

¿23 ejemplares merecen mención como récord de ventas?, ¿no es demasiado grande la distancia entre el primero, 224, y el segundo, 124?, ¿en total, 371, vendieron más que Crepúsculo?

Alguien miente, desde luego. Mejor, o peor, alguien está confundido. ¿Qué necesidad, en verdad, qué necesidad...?

sábado, marzo 21, 2009

Los libros son esenciales para la democracia

Los libros son esenciales para la democracia. No el alfabetismo, aunque es importante. No la lectura, aunque es buena, sino los libros mismos, los volúmenes físicos, reales, en los estantes de la bibliotecas y librerías y hogares, mandan un mensaje por su misma existencia. En un mundo en el cual todo parece efímero, los libros implican permanencia, nos dicen que existen ideas y pensamientos de importancia bastante para tomarnos el trabajo de preservarlos en forma física, la cual es costosa de producir y ocupa espacio. Y un libro, tan pronto existe, no puede eliminarse. El autor que cambia de opinión no puede eliminar la página.

Stephen L. Carter

Books are essential to democracy. Not literacy, although literacy is important. Not reading, although reading is wonderful. But books themselves, the actual physical volumes on the shelves of libraries and stores and homes, send a message through their very existence. In a world in which most things seem ephemeral, books imply permanence: that there exist ideas and thoughts of sufficient weight that they are worth preserving in a physical form that is expensive to produce and takes up space. And a book, once out there, cannot be recalled. The author who changes his mind cannot just take down the page.

[Completo, en inglés]

jueves, marzo 19, 2009

Transparencia presupuestal universitaria

Si alguien desea comparar las páginas de transparencia de las universidad nacionales mejor calificadas y la universidad norteamericana mejor calificada, vean el demo del sistema de la Oregon State University y atestigüen la enorme diferencia.

miércoles, marzo 18, 2009

¿Y ese güey quién es?

Como podrán ver, hay un personaje (Alfredo Herrera Patiño) que sobresale sin duda en las solicitudes de información, preguntando de todo [...] no sé bien quién sea este señor, si alguien lo sabe, por favor dígame. [completo]

A mí también, harto interesante añadirlo a mis saberes :)

De vez en vez sale a la luz mi nombre en cuanto a solicitudes de información, que no parezco tener segundas intenciones aviesas, que si soy deshonesto, que si quién es ese señor, y menciono las impresas, imaginemos los comentarios en privado...

El paso de solicitante a sospechoso es automático para muchas personas.

Por cierto, en el blog de AGGG aparezco de frente cachetón...

sábado, marzo 14, 2009

Patentes viejas y nuevas

He descubierto Google patents, una maravilla para encontrar información sobre procedimientos obsoletos de encuadernación y de máquinas antiguas para refinar, perforar, alinear y demás menesteres por hacer en los pliegos de los libros.

Encontré lectores de libros electrónicos bastante antiguos, si se me permite, y extraños y maravillosos inventos del mundo del libro, tanto de su hechura como de su lectura. Consigno las imágenes. Los lectores de libros electrónicos son de los noventa, uno de 2002, los porta libros, atriles y demás de fines del XIX. Las máquinas tipográficas de inicios del XX y fines del XIX. Las patentes sobre encuadernación, de fines del XIX. El último es un estuche para proteger a los libros del fuego. El nombre de cada archivo es el número de patente más el año, si quieren buscar las patentes originales.































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