miércoles, junio 10, 2009

El hñähñu es un dialecto que no puede escribirse bien.

Al llegar al Registro Civil, Marisela dijo lo que necesitaba y el “licenciado” que la atendió le preguntó el nombre de la niña.

—Doni Zänä

—¿Cómo? Inquirió el funcionario con gesto agrio. A ver, escríbamelo aquí, y le extendió a Marisela una hoja de papel y un bolígrafo. Luego, arrogante, miró el nombre.

—¿Y esto qué es?

—Un nombre hñähñu.

—¿?

No supo ni se esforzó por comprender. Vio a Marisela de pies a cabeza y se metió a una oficina anexa. Intentó escribir el nombre en la computadora pero no supo hacerlo. Salió y, malhumorado, espetó:

—No se puede señora. La computadora no lo pone. No sale la “o” subrayada ni las diéresis en la “a”. El hñähñu es un dialecto que no puede escribirse bien.

—Sí se puede. Mi esposo lo ha escrito en su computadora.

—¿Qué no entiende que no? Respondió el hombre con voz elevada y acabó con el diálogo. Cuando Marisela avanzaba hacia la salida una frase retumbó en sus oídos:

—¡Pinche vieja, no entiende!


Milenio publica la historia de la dificultad de registrar como le plazca a los padres a su hijo, hija en este caso. Al final, el derecho a llamarse como a uno le dé la gana. Las respuestas del Consejo Nacional para prevenir la discriminación, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, por descontado el Registro civil, la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y muchos etcéteras, son harto edificantes: cámbiele el nombre a la niña. Hasta que lograron un amparo, ¡dos años después!, pudieron obtener su acta con el nombre escrito en hñähñu. Y el hñähñu es una lengua nacional en México, cuando conocida, nombrada Otomí. Ya habían tenido problemas para registrar a su anterior hija: Yohoki...


Imagino que es requisito ser imbécil para configurar los sistemas de cualquier lugar donde trabajen más de cero personas, pues nunca escriben nada bien... Y no por el hñähñu, Pati o es mi apellido en muchos lados, señor Patio en otros. Ahora termino por decir: no lo conozco...

2 comentarios:

miss eccetera dijo...

Justo hoy tocamos este tema en clase. Habrá que diseñar tipografías para lenguas indígenas :)

Alfredo Herrera Patiño dijo...

Así es. Olvidamos las letras de los demás. La ñ, por ejemplo, libró una batalla que ganó en parte. Pero seguimos sin poder escribir español.com, por ejemplo, lo que no deja de ser todo un hecho.

Saludos y parabienes

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