domingo, febrero 26, 2006

David Irving, la libertad de expresión y el Holocausto

David Irving fue condenado a tres años de prisión por negar el Holocausto, sucedió en Austria, donde negarlo es un delito sancionado por la ley.

La mejor opinión sobre David Irving sería el silencio, pues bajo cualquier punto de vista es sencilla y llanamente un imbécil. Utiliza fuentes tendenciosas, evita las que lo contradicen y, en definitiva, no hace historia en el pleno sentido de la palabra sino historia ficción. Si David Irving dijera que La Tierra es plana o que La Luna es de queso, oraciones con el mismo valor de verdad que El Holocausto no existió, moveríamos la cabeza mientras en nuestro rostro aparece una sonrisa. Tonto. Quizá, más de uno, como la gente de mi pueblo, levantaría los ojos al cielo y diría: Ah!, que pendejo. Pero nadie lo metería a la carcel por decir que La Tierra es plana, se le argumentaría y, sobre todo, se le ofrecerían pruebas. No es una cuestión de opinión o fe.

Las oraciones, o los enunciados falsos, se rebaten por medio de argumentos llenos de hechos probados.

Redactar una ley donde se impone pena de cárcel a quien niega un hecho es punto menos que extraño. Encarcelarlo por publicar un libro idiota, es preocupante. Ahora, cierto historiador chino intenta demostrar que los chinos llegaron a estas tierras americanas antes que Colón, por medios harto sospechosos y con datos, digamos, interpretados con demasiada generosidad para su parte, pero nadie cree ni siquiera necesario encarcelarlo, allá él por decir tonterías.

Hay quienes creen que los mayas eran extraterrestres, o que en otra vida fueron un marrano, y no falta quien dice ser invencible, pero si serios, se les refuta, si enfermos, se les ayuda, si charlatanes, se les desenmascara.

Gravísimo que David Irving sea, desde cualquier punto de vista, un preso de conciencia. Gravísimo porque le hace un flaco favor a la democracia y a los derechos humanos. Nadie debe ir a la cárcel por sus opiniones, parece que ese derecho fundamental, cada día se nos olvida más.

Desde luego que los neonazis y sus revisionismos son preocupantes y hay que combatirlos, pero por medio de la razón, aunque suene tan démodé. Todas las discriminaciones y todos los abusos hacia minorías deben combatirse de muchas maneras, pero en las prácticas sociales. La legislación obliga a no discriminar, precisamente a quienes tienen la opinión de que cierta minoría o quienes tienen ciertas preferencias no merecen realizar tales o cuales actividades o labores, pues quienes no tienen esas opiniones, prejuicios, no precisan que la ley los obligue. Pero reciben pena por discriminar, es decir, por realizar una acción, no por sostener tal o cual opinión.

Las sociedades abiertas, democráticas, deben garantizar la libertad de opinión y circulación de las ideas de todos, no sólo de aquello con lo cual estemos de acuerdo. Debemos defender la libertad de hacer caricaturas sobre Mahoma, es decir, de expresar y sostener una opinión, como deberíamos defender la libertad de opinar que el Holocausto no existió. Ese es el precio. Y debemos rebatir a quienes sostienen opiniones tendencionas, o peregrinas, o agresivas.

En occidente es el Holocausto, en oriente Mahoma, en los dos hemisferios se les juzga y encarcela. ¿Cuál es la diferencia?

No he leído ninguna opinión de ningún editor occidental, vamos, ni siquiera del editor estadounidense sobre el caso de David Irving. Grave que esté en la cárcel. Desde luego que es legal, como legales son las fatuas. El problema en este caso no es la legalidad, el problema es su condena y encarcelamiento por tener una opinión.

A veces me parece que perdemos la brújula gravemente...

Para ser del todo claro, las opiniones de David Irving son ridículas, como ridícula es también la pretensión de que Mahoma es terrorista, pero eso no significa que no pueda alguien tener esas opiniones. Cuando los periódicos ponen como cabeza: Las caricaturas desatan una ola de violencia, están dándo la razón a los violentos, quienes desatan la ola de violencia no son las caricaturas, son quienes se indignan por las caricaturas...

En México el escritor Witz enfrenta un juicio por publicar un poema pésimo donde imagina a la patria entre mierda. Y esa imaginación ha sido catalogada, con el aval de la suprema corte, como injuria a la bandera.

Y casi todos los comentarios que escucho sobre el tema dicen, primero, que Witz es pésimo poeta, y segundo, que no es un ataque a la libertad de expresión. Que es pésimo, todo parece indicarlo, y de cierto el poema motivo del litigio es punto menos que horrendo, pero la libertad de expresión debe ser universal. Que se lo merece, no podemos estar de acuerdo bajo ninguna circunstancia.

Son tan ridículas las pretenciones de purezas y caminamos tan rápido hacia el autoritarismo en el mundo que a veces, en verdad, a veces siento que el futuro cada día se pone más obscuro...

2 comentarios:

Magda dijo...

Alfredo, ojalá pudieras leer "A Dios rogando y con el mazo dando
Las caricaturas danesas", me parece un buen articulo:

http://www.jornada.unam.mx/2006/02/26/sem-cara.html

Muchos saludos.

mahaya dijo...

Pues tienen razon en cuanto la opinion del holocausto, cada cual es muy libre de pensar y de publicar las tonterias que quiera.Hay quien escribe sesudos articulos demostrando que Elvis Presley sigue vivo y hasta funda una religion y salvo risas no consigue otra cosa..

Lo de Witz pues no me estraña, hace muchos siglos Quevedo dijo lo mismo de España y casi le cuesta la cabeza

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