lunes, noviembre 17, 2008

¿Y si te mando un libro por correo?

Hace muchos años (disculparán, pero hay cosas mías de hace muchos años, aunque también de hoy por la mañana, que luego les contaré) Gabriel Zaid reflexionaba sobre la pausa que refresca (la CocaCola) y un mundo imaginario donde El Quijote fuera tan vendible como la CocaCola. Donde, entonces, la pausa que refresca fuera leer un fragmento del Quijote. Señalaba una diferencia importante en cuanto a los públicos. Después bien diría que la ventaja de los libros es que no precisa de públicos cinematográficos. Recordé la comparación al conocer DailyLit, y me ha gustado. Recibo un segmento diario de un libro y ahora he pedido un cuento. Me lo mandarán, el cuento, en ocho partes. El libro en 140 partes. Es interesante. Una pausa que refresca, digamos, entre tanto correo. DailyLit hace entregas al correo electrónico de obras de dominio público y, también, de obras nuevas. Las segmenta al tamaño de un correo electrónico. Ojalá gane dinero para que su ejemplo cunda. Apenas estamos en el inicio de nuevas formas de lecturas. En la mañana, como decía, hojeaba un libro sobre las artes de la imprenta del siglo XIX, y me topé con una frase del todo interesante: Printing, or letter-press printing, the subject which we now propose to consider, is that art by which ideas are communicated to mankind through the medium of an impression on paper, and not by the pen. De tan obvio se olvida. El libro, copio la portada completa:
The sister arts, or A concise and interesting view of the nature and History of paper making, printing and bookbinding: being designed to unite entertainment with information concercing those Arts, which the cause of literature is peculiarly connected. Embellished with tree engravings. Sussex press, lewes. Printed and published by J. Baxter and sold by the principal bookseller in London. 1809 Uno de los grabados:



Y todo se vuelve un poco extraño. El libro en cuestión lo encuaderno ahora a mano. Está, desde luego, en Google, lo bajé, lo imprimí a doble cara (frente vuelta), utilicé una técnica antigua para encuadernar hojas sueltas y hace rato terminé de hacerle su pasta dura y está en la prensa, donde dormirá toda la noche. Lo muy curioso de todo es que logro, por medio de internet, tener un libro casi olvidado (pues mora sólo en bibliotecas) y encuadernarlo a mano, artesanalmente. Y llego al libro porque busco técnicas artesanales para poder hacer ediciones con tirajes pequeños, para lo cual necesito tecnología muy superada por la vorágine de lo masivo, y por lo mismo olvidada. Sólo existe en libros impresos de los cuales quedan unos cuantos ejemplares, y si no fuera por las nuevas tecnologías de digitalización y comunicación de los ideas, no podríamos recuperarlas. Vean, por ejemplo, el siguiente video de encuadernación copta



O los grupos de encuadernación en Flickr.



La gran cantidad de instructivos que existen.


Incluso, la encuadernación secreta belga



puede descifrarse por medio de las siguientes instrucciones:

The Secret Belgian Binding

These instructions show you how to bind a book with an interesting pattern of weaving which laces the front and back covers to the spine. Included is the sewing of the text block (a set of four signatures) which is attached to the inside spine of the cover.

The secret is in the weave of the cover and in attaching the text block. It is not difficult to do but requires patience in getting the threads taut so that the book does not wobble.
[Completo]:




Volvemos a lo artesanal como individuos, en comunidad nos volvemos tecnológicos, de hecho la comunidad ahora es tecnológica, quien no tiene tecnología está, literalmente, fuera del mundo y ni siquiera puede estarse en lo artesanal.

La biblioteca pública ha sido una de las mejores invenciones de la civilización. El conocimiento es público, por naturaleza, de otro modo es una patente, un secreto industrial y comercial. Poder acceder a todos estos conocimientos, a todos estos libros, es un gran avance. Los derechos de autor mal entendidos, no como un pago justo por la reproducción para el autor, convierten el acervo bibliográfico en patente y marca, así termina el conocimiento y la biblioteca pública se privatiza. Si nos descuidamos, el futuro tiene esa cara. Mientras, disfruto leyendo libros que de otro modo nunca hubiera leído y aprendo técnicas que nunca nadie me hubiera enseñado, pues su secreto era de donde provenía su valor.

4 comentarios:

Luis Enrique dijo...

Hola, me ha gustado el texto del libro, podrías indicar cual es el nombre del mismo ?

Saludos.

Alfredo Herrera Patiño dijo...

Va el vínculo:

http://books.google.com/books?id=GrEBAAAAYAAJ&printsec=frontcover&dq=bookbinding&as_brr=1

Luis Enrique dijo...

Gracias ! ;)

caru dijo...

oh, acabo de encontrar este tesorito, sabe Dios hace cuanto busco algo como esto, gracias por publicarlo

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