sábado, junio 17, 2006

El FCE obtiene la distribución de las Moleskine

Moleskine tiene fama y, sobre todo, tiene mercado. Así como los buenos restaurantes, los pequeños, cuyo diferencia es su menú y su prestigio viene de la cocina, han de buscar la subsistencia, es decir, el dinero, por medio de sus vinos y otros servicios (hay quienes venden salsas, o condimientos o pan para llevar), las editoriales han de buscar medios alternativos. Los difícil de vender libros es que ya están escritos, parece ser la divisa de hoy día. Si vendemos libros para escribir, digamos, podremos tener más éxito.

El FCE decide, entonces, volverse distribuidor de Moleskine para la ampliación de beneficios. Harto inteligente. Pero se comporta como editorial independiente y pequeña, no como editorial de estado.

Debemos tomar nota todos los editores, a la larga quienes tengan las propuestas más imaginativas de servicios adicionales serán quienes sobrevivan. Ay!, quisiera decir sobreviviremos, pero uno nunca sabe...

1 comentario:

Apostillas literarias dijo...

¡Quiero cien! bueno, con una me conformo.

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